quinta-feira, 28 de janeiro de 2021

ESCRITURA CONQUISTADA | Pedro Xavier Solis (Nicaragua, 1963)

  

LAS VANGUARDIAS EN NICARAGUA

 


FM | ¿Cuál es el punto inicial de la vanguardia en Nicaragua? ¿Cómo era el ambiente cultural entonces?

 

PXS | El Movimiento de Vanguardia de Nicaragua surgió entre dos formas que marcaron la literatura hispanoamericana de la primera mitad del siglo, factor que maduró una objetiva apreciación de las otras corrientes literarias: entre Ecuatorial (1918) de Vicente Huidobro, Trilce (1922) de César Vallejo, Altazor de Huidobro (publicado en 1931, pero escrito a lo largo de los diez años anteriores), por un lado; y Residencia en la tierra (1935) de Pablo Neruda y los Poemas Humanos (1939) de Vallejo, por el otro.

Gestado entre 1927 y 1931, y modulado por la situación histórica (la intervención norteamericana, la gesta de protesta de Sandino, el caos de la postguerra) esta nueva forma irrumpe en imágenes desmesuradas y dislocaciones verbales, cambios eidéticos y estéticos, buceos en el universo nativista cuya penetración fermental creó –como ningún otro movimiento– la expresión de la entidad nicaragüense y su renacimiento cultural.

El movimiento lo conformaron José Coronel Urtecho, Pablo Antonio Cuadra y Joaquín Pasos. Y además: Luis Alberto Cabrales, Octavio Rocha, Manolo Cuadra, Alberto Ordóñez. El musicólogo Salvador Cardenal y el caricaturista Joaquín Zavala Urtecho.

 

FM | Los movimientos locales, ¿estaban de acuerdo con las ideas de las vanguardias europeas correspondientes o acaso agregaban algo distinto?

 

PXS | Se manifiesta una profunda adhesión a la poesía hispánica del Siglo de Oro, no solamente a los grandes poetas como Garcilaso, Fray Luis de León, San Juan de la Cruz, Góngora, sino también a la canción tradicional y al romance. Los códigos estéticos del movimiento iban desde un incipiente concretismo a los caligramas de Apollinaire; de la poesía china al surrealismo francés; del humor de Oliverio Girondo a los epigramas latinos. La consigna lanzada por José Coronel Urtecho era: “desconocemos la palabra imposible”.

Pero a la par de una mezcla de influencias y modelos internacionales, el movimiento, ante el reto de la intervención norteamericana, se vio en la necesidad de robustecer la identidad nacional recuperando sus raíces. Los vanguardistas comprendieron cabalmente el valor de la historia, de la lengua y del folklore, en la operación de crear una literatura y un arte nacionales.

 

FM | ¿Qué relaciones mantenían estos mismos movimientos con las corrientes estéticas de los demás países hispanoamericanos?

 

PXS | En su viaje por Sudamérica en 1933, Pablo Antonio Cuadra conoció, entre otros poetas, a Leopoldo Lugones, Federico García Lorca, Ricardo Molinari, Francisco Luis Bernárdez, Leopoldo Marechal, Oliverio Girondo, León de Greiff, Eduardo Carranza, Jorge Carrera Andrade y el narrador José de la Quadra, Pablo de Rokha, Juvencio Valle y Juana de Ibarbourou (en cuya casa leyó por primera vez sus Poemas nicaragüenses).

Asimismo, los vanguardistas nicaragüenses canjeaban publicaciones con los movimientos nacionalistas de América y España. Con Arbizú Campos, de Puerto Rico. Con Primo de Rivera, de la Falange Española. Con Ramiro de Maeztu, de los monarquistas españoles.

Más tarde, en lo que se dio en llamar el “reverdecimiento de la Vanguardia” (ya a mediados del siglo XX), Cuadra fundaría junto a un grupo de pintores y escritores la llamada “Escuela de Altamira”, que tuvo una gran resonancia en Europa y que planteaba el regreso a los orígenes: su primera sesión fue celebrada en las Cuevas de Altamira. Entre los que conformaban este grupo, además de Cuadra, estaban los pintores Mathías Goeritz y Benjamín Palencia, el crítico Ricardo Gullón y poetas santanderinos y madrileños.

 

FM | ¿Qué aportes significativos de las vanguardias fueron incorporados a la tradición lírica y cuáles son sus efectos en los días de hoy?

 

PXS | Con la exploración del psiquismo poético, las posibilidades de la introspección y la búsqueda simultánea de lo nuevo y lo antiguo, los vanguardistas encontraron el vértice de su tiempo y le abrieron un camino fundacional a las generaciones venideras.

Asimismo, vale la pena señalar que el influjo más poderoso sobre esta poesía provino de la nueva lírica norteamericana, que justamente Salomón de la Selva había introducido y que después Coronel Urtecho conocería en los tres años que pasó en San Francisco de California (1925-1927). De los norteamericanos, estos poetas aprendieron un tratamiento de la imagen particular y una tendencia general hacia el “objetivismo” de la visión lírica. Y como anota José Miguel Oviedo, esto último es fundamental porque evolucionó hacia el conocido “exteriorismo”.

 

FM | Los documentos esenciales de las vanguardias, ¿se han recuperado?, ¿es posible tener acceso a ellos?

 

PXS | Obran en mi poder los documentos salvaguardados por Pablo Antonio Cuadra. Parece ser que con éstos, podremos crear un Museo de la Vanguardia.

 


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Escritura Conquistada – Poesía Hispanoamericana reúne ensayos, entrevistas, encuestas y prólogos de libros firmados por Floriano Martins, además de muestra parcial de su correspondencia pasiva.

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 - Escritura Conquistada - Poesía Hispanoamericana -

Floriano Martins

ARC Edições | Agulha Revista de Cultura

Fortaleza CE Brasil 2021



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