quarta-feira, 9 de setembro de 2020

AGULHA REVISTA DE CULTURA # 157 – Setembro de 2020

  

• EDITORIAL – FERNANDO ARRABAL UMA VEZ MAIS CONOSCO



D
edicamos mais uma edição de Agulha Revista de Cultura ao poeta-dramaturgo Fernando Arrabal, tanto pela generosidade de colaboradores amigos que se dispuseram a escrever sobre ele, como também empenhados em chamar a atenção sobre seu nome como indicado incontestável ao Prêmio Nobel de Literatura. A edição coincide com a realização da Bienal Internacional de Teatro que inclui uma mesa de palestras e debates dedicada a Fernando Arrabal, da qual participam Floriano Martins, Rosemberg Cariry e Wilson Coêlho. Esta mesma semana em que a revista Acrobata publica poemas de Arrabal traduzidos por Leda R. Cintra Castellan. Nosso editorial reproduz entrevista a Fernando Arrabal realizada por Cristina Fanjul Alonso, para o Diario de León (Espanha, 06/09/2020). Agradecemos a todos os colaboradores, uns pela escritura original de ensaios especificamente para esta edição, outros pela generosa autorização de reprodução de seus textos. Nos reunimos aqui uma vez mais em torno da figura relevante e carismática de Fernando Arrabal.

Os editores

 

CFA | La última vez que le vi fue… en París. Entonces, nos golpeaba el terrorismo… Ahora, un ángel exterminador llamado COVID y procedente de China nos ha quitado nuestra vida. ¿Cómo ha vivido estos meses extraños?

 

FA | Momentos imborrables con su presencia en París tan inesperada y atrayente en situaciones que iban a terminar con el asesinato de dos de mis amigos de Charlie-Hebdo. El dibujante Wolinski me había regalado poco antes, un dibujo en el que evocaba El Corona y que he transformado en un cuadro al óleo: Impertinencia. Stradivarius era tan sordo que creía fabricar pujo-pujos para Sarasate. No me parece que haya habido confinamiento; salvo en casos excepcionales, todos hemos salido a la calle cuando hemos querido. No tuvo nada que ver con las reclusiones que hemos podido vivir en sanatorios hospitales o cárceles. El poeta surrealista Paul Éluard conoció en 1914 a una joven en un sanatorio suizo: Elena Ivanovna Diakaonova (a la que bautizó Gala) y con la que, loco de amor, se casaría. Pero para relacionarse con ella (intocable e invisible por orden médico) inventó el SMS de papel. La levitación es mucho más cara que la telepatía de alta definición.

 

CFA | ¿Somos ahora menos inmortales que hace unos meses o es que no habíamos comprendido que nacemos para unirnos a la eternidad?

 

FA | Los espantapájaros en forma de Venus de Boticcelli son más eficaces en primavera. Estaba en el aeropuerto de Caracas aún sin fingers y viví un instante de eternidad: acababa de llegar Nuria Espert. Nos vimos de lejos como inspirados por el poeta. Abrió los brazos y yo los míos. La vi tan infinitamente seductora que avanzamos el uno y el otro hacia la dicha la bonanza, la ventura, la felicidad mientras me acerco pienso en Túnez donde realicé con ella Viva la muerte y cuando ya estoy a un paso de abrazarla… la recuerdo jugando al ajedrez y de pronto, paralizado, dejo de soñar despierto, todo se desvanece… Meses después (con la Stasi) aparecerá su biografía con los consabidos inventos y manipulaciones de clase para destruirme por haber escrito públicamente a sus jefes. La tortilla la inventó en el limbo un abortador de cigüeñas.

 

CFA | ¿La familia que atesora en su memoria es real o ha pasado ya esa frontera?

 

FA | Unos son reales y otros describen instantes aún más reales que la pura cotidianidad. Un apóstol se hizo chuletas durante la última cena. El viernes me sentí ¿mejor que nunca? como si Echegaray y Dalí se acercaran desde la Vía Láctea volando hacia mí para explicarme lo que solo ellos pueden saber… El gran especialista médico de corazón y mi médica de cabecera durante casi dos horas, con irremplazable mimo, me hablaron como si pudiera entender el porqué de mi insuficiencia cardíaca, la razón del tamaño del orificio de mi aorta, la misión de las ecografías, el porqué de las escanografías o de las pastillas que tomo, como si yo no fuera lo que soy; uno de los cientos de pacientes de uno de los grandes hospitales franceses. Pobres diablos que faustamente vendemos el alma a Mefistófeles.

 

CFA | ¿Con qué personajes de la obra recién publicada le gustaría estar ahora en familia? ¿Quiénes de todos ellos le habría servido para olvidar la cuarentena?

 

FA | Durante la cuarentena solo podría citar a mujeres espléndidas y traviatas que inmerecidamente siempre me rodearon. El universo solo es un confuso revoltijo de partículas elementales. Por ejemplo, vinieron a buscarme a la salida de prisión Lis y Josefina Sánchez Pedreño (que figura en las historias de teatro español). Era una mujer admirable entrañablemente enciclopédica y falangista (¡antifranquista!) que dio a conocer el mejor teatro mundial desde Samuel Beckett hasta August Strindberg. Daba gusto verla conduciendo por Madrid vituperando como un carretero a los malos conductores. Por primera vez en el mundo creó a mis 25 años una obra mía de teatro. Las maletas cerradas solo dejan escapar el vuelo de sus ilusiones.

 

CFA | ¿Queda algo de modernidad en este mundo en el que parece que el hombre se ha convertido en el espejo de las máquinas?

 


FA | La costumbre es la fuerza capaz de desacostumbrarnos de permanecer en lo esencial. En Madrid los enfermos más modernistas cantaban en Cercedilla Somos los tuberculosos los que más nos divertimos… Y en el sanatorio francés Bouffémont también los más modernistas (¡y machistas!): Viva las aviadoras con la manivela entre los muslos. Salomón, como mi abuela y sus tataranietas, ya pensaba que No hay nada nuevo con una restricción de astronauta: bajo el Sol. Una de mis nietas-sobrinas se lesionó con su patinete. En vista de lo cual le compuse una comptine que comenzaba diciendo Getrudis patinando, patinando se cayó lo cual la enfureció y añadió: odio a estas cosas modernistas pues ella es premio de contrabajo en el Conservatorio. Cuando el pie derecho de Hegel se miraba en la aurora se pensaba que era el izquierdo.

 

CFA | España vuelve al año 36. Algunos, más optimistas, hablan de la postguerra. ¿Cómo ve usted la situación? ¿Seguirá la monarquía? ¿Ganarán los comunistas? ¿Perderá de nuevo España? ¿Por qué está España en lucha constante consigo misma?

 

FA | Los fanáticos de aquí son tan fanáticos que les amedrentan los fuegos artificiales. ¿Es una tradición del corral? Hoy que acaba de morir en olor casi de santidad Kaing Guek Eav (El verdugo torturador Khmer Rojo del M13.: NYT) recuerdo que cuando volví de Camboya de asistir a los estertores de uno de los más horrorosos genocidios de la historia (con Joan Baez) nadie aquí me oyó. Un periodista me confesó: mi director (uno de los más reaccionario del país) nunca publicaría semejante testimonio. Como así ocurrió. Gracias a la anorexia estos directores practican ya el sumo de salón.

 

CFA | ¿Cree que esta epidemia nos la envía Dios o China?

 

FA | Y la gripe ¿fue española? ¿El suicidio es la auto-venganza de la víctima por odio de sí misma? Una amiga me regaló una jofaina y 12 tortuguitas chinas (creo que eran catalanas). Se divertían subiéndose una encima de la otra hasta formar una altísima torre –para ellas–. A pesar de los infinitos cuidados que tuve –les gustaba el chorizo– se fueron muriendo. Y de la última, una santa, el cuerpo quedó incorruptible.

 

CFA | Acaba de cumplir 88 años y aún todo en su vida es presente. ¿Es usted el único autor inmortal?

 

FA | Desgraciadamente toda mi ontología esta resumida en la confusión y en el ajedrez. El baloncesto es menos aburrido con balones de rugby y los razonamientos con sofismas.

 

CFA | Se podría ganar al virus en una partida de ajedrez? ¿Cuál sería la estrategia?

 

FA | Solo se puede ganar salvo rarísima excepción al jugador que tengá un coeficiente Elo de menos de 400 puntos. Los ventrílocuos bipolares están de acuerdo consigo mismos y los esquizofrénicos tampoco.

 

CFA | ¿Dónde se quedó Fando?

 

FA | Con Lis [a pesar de que se editan películas Fando y Lis sin citarme siquiera]. A orillas de los ríos de Babilonia lloramos y colgamos nuestras arpas de los sauces.

 

CFA | ¿Cuál es el sentido de la guerra? ¿Y de la vida?

 

FA | ¿Por qué Pic-nic se representa con la misma intensidad en Tatanarive o en Tegucigalpa? ¿Por qué mi obra sobre la guerra es la más representada? En las antípodas los koalas fornican al revés.

 

CFA | Podría hablarme de la memoria de tres familiares? He pensado en Jim Morrison, en la madre Mercedes y en Pasolini.

 

FA | Cualquier cosa: una historia de amor. Creo con el padre de Jim Morrison que Jim no ha muerto ¡Tenía tanto que aprender sobre la modernidad! Cuando nos conocimos en Méjico creo que era o había sido el novio de la fabulosa Eva Babitz que jugó una partida desnuda con Marcel Duchamp. La madre Mercedes soñaba con que sus párvulos nos convirtiéramos primeramente en sabios y seguidamente en Dios. Es ella la que… Pasolini cuando le pregunté: ¿Cómo es que has podido inspirarte en semejante panfleto (Las 120 jornadas…) en que niñas y niños, casi en cada página, son violadas y violados; siempre de la manera más nauseabunda? Me respondió para mi apabullamiento: ¿Sabes? nunca las leí. Tiempo: un instante meses…. meses un instante.

 

CFA | ¿Se ha convertido esta sociedad en un Diógenes de lo innecesario?

 

FA | Es verdad que parece así. Me encandila pensar que sin remontar al tohu-bohu Diógenes fue el autor del primer libro de Economía; en griego antiguo: ¿Cómo dirigir tu casa? Somos libres como un camión sin chófer en la Castellana.

 

CFA | ¿Todo lo que es posible en el teatro es posible en la vida?

 

FA | Más bien todo lo que es posible en la vida es posible en el teatro. ¿O debería serlo? De todo fuego hago mi leña.

 

CFA | ¿Cuál es el precio de tanta libertad?

 

FA | Algunos me ofrecieron denarios para que les presentara a Andy Warhol. Pero a él le daba lo mismo conocer o no conocer a la gente. André Breton se sabía más representativo. Felizmente no oyó la excusa de Topor para abandonar el Surrealismo definitivamente despidiéndose a la francesa 16’ después de haber sido acogido por el adobe de Breton: Es usted bien venido. La utopía se encanalla en un sueño de mejor-vida cueste lo que cueste.

 

CFA | ¿Puede continuar el comienzo de estas obras?:

La idea del eterno retorno es misteriosa y con ella Nietzsche dejó perplejos a los demás filósofos.

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme…

Un hombre me enterraba los pies en la arena. Era en la playa de Melilla…

 

FA | Sería incapaz. El estilo, como la biología molecular, no es determinista sino probabilista. El eterno retorno es un preciso título para un libro con aforismos larguísimos como Temo que los animales consideren al hombre como un ser de su especie que, con gran peligro para él, ha perdido su buen sentido animal; que le consideren como un animal absurdo, como un animal que ríe y que llora, como un animal nefasto, lo cual es lógico para alguien que no se consideraba filósofo sino filólogo. Me encanta que el Quijote en realidad se titule El extravagante hijo de algo ¡Por lo menos! Una tarde en el café Flor de París (su Gijón) cuando le dije a Bergamín que yo estaba escribiendo una novela que se llamaría Baal Babilonia, me dijo para mi sorpresa: si eres capaz de llamarla así, escribiré sobre ella. Cosa que no hizo ni por arte de birlibirloque y sus maravillas. Pero sí lo hizo, inmediata e inmerecidamente, Max Aub. Cuando la frase es la máscara confusa del pensamiento.


 

ÍNDICE

 

ANTÓN CASTRO | Fernando Arrabal: “No me gusta nada la transgresión y aún menos la provocación”

https://arcagulharevistadecultura.blogspot.com/2020/09/anton-castro-fernando-arrabal-no-me.html

 

CARLOS RUBIO ROSELL | Familia (de memoria), de Fernando Arrabal

https://arcagulharevistadecultura.blogspot.com/2020/09/carlos-rubio-rosell-familia-de-memoria.html

 

FEDERICO UTRERA | Arrabal cumple 88 años con 2 libros y sin Premio Nobel: “La Virgen Roja” y “Familia”

https://arcagulharevistadecultura.blogspot.com/2020/09/federico-utrera-arrabal-cumple-88-anos.html

 

FERNANDO ARRABAL en dos momentos | 1. El Paseo de Venus & 2. Occultation – Champagne pour tous!

https://arcagulharevistadecultura.blogspot.com/2020/09/fernando-arrabal-en-dos-momentos.html

 

FLORIANO MARTINS | Caminando con Fernando Arrabal

https://arcagulharevistadecultura.blogspot.com/2020/09/floriano-martins-caminando-con-fernando.html

 

ARC157-06-00 FLORIANO MARTINS | Fernando Arrabal e os mitos impossíveis

https://arcagulharevistadecultura.blogspot.com/2020/09/floriano-martins-fernando-arrabal-e-os.html

 

ARC157-07-00 LUIS FERNANDO CUARTAS | Fernando Arrabal, un Sátrapa de un gobierno sin coronas

https://arcagulharevistadecultura.blogspot.com/2020/09/luis-fernando-cuartas-fernando-arrabal.html

 

ARC157-08-00 RAÚL HERRERO | Otro Arrabal: sus libros secretos (o menos frecuentados)

https://arcagulharevistadecultura.blogspot.com/2020/09/raul-herrero-otro-arrabal-sus-libros.html

 

ARC157-09-00 SALOMÃO ROVEDO | Cervantes segundo Fernando Arrabal

https://arcagulharevistadecultura.blogspot.com/2020/09/salomao-rovedo-cervantes-segundo.html

 

ARC157-10-00 WILSON COÊLHO | Fernando Arrabal: o homem sem raízes

https://arcagulharevistadecultura.blogspot.com/2020/09/wilson-coelho-fernando-arrabal-o-homem.html

 

 

 







Fernando Arrabal

 

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Agulha Revista de Cultura

UMA AGULHA NO MUNDO INTEIRO

Número 157 | Setembro de 2020

Artista convidado: Fernando Arrabal [dibujos] (Espanha, 1932)

editor geral | FLORIANO MARTINS | floriano.agulha@gmail.com

editor assistente | MÁRCIO SIMÕES | mxsimoes@hotmail.com

logo & design | FLORIANO MARTINS

revisão de textos & difusão | FLORIANO MARTINS | MÁRCIO SIMÕES

ARC Edições © 2020

 


 

WILSON COÊLHO | Fernando Arrabal: o homem sem raízes

 


Dramaturgo, escritor, poeta, cineasta, pintor, desenhista, roteirista, jogador e teórico do xadrez, o espanhol Fernando Arrabal nasceu aos 11 de agosto de 1932, em Melilla, no continente africano (Marrocos espanhol), filho de Fernando Arrabal Ruiz e Carmen Téran González. Em 1936, por ter se recusado a colaborar com o General Franco no golpe militar de seu país, seu pai, tenente em Melilla, foi preso e condenado à morte. Tendo a pena trocada por 30 anos de prisão, foi transferido para a Cidade Rodrigo (Salamanca), depois, internado no hospital psiquiátrico de Burgos. Em 1942, desaparece em circunstâncias misteriosas e não se ouve mais falar dele. Desde 1940, a família de Arrabal se instala em Madri.


A tragédia da guerra civil espanhola está fortemente presente em sua obra literária e, de certa forma, sua vocação de dramaturgo e escritor se alimenta dos transtornos sociológicos, do sistema totalitário, o desaparecimento de seu pai e as relações difíceis no seio de sua própria família. Aos 10 anos de idade, começa a escrever e ao participar de um concurso de matemática recebe o Prêmio nacional de “superdotado”.


Arrabal é um admirador de Goya, Valle-Inclán e Buñuel, e algumas de suas peças caminham em direção ao barroco: uma magia, uma festa suntuosa, uma abundância de gestos, de gritos e de cores, destinados a violentar, a “chocar” o espectador.


Mas o aspecto barroco na obra de Arrabal, como um “realismo da confusão”, é uma nova maneira que ele encontra para liberar seus transtornos na medida em que os transfigura, impondo-lhes um tipo de ordem e, de alguma forma, reencontrando o sentido primeiro do seu teatro de magia, onde são tênues as fronteiras que a separam de sua vida. E, compreendendo e aceitando a condição de que as estruturas do diálogo, da ação teatral e do universo têm a mesma forma, para Arrabal, o teatro não se resume ao palco, mas ele é tudo isso que advém, onde a ação – por ser a imagem refletida do mundo – não deve ser uma mera demonstração de alegorias e maneirismos cênicos. 



 

 


Ao conceber a dramaturgia, Arrabal parte de suas inquietudes políticas e existenciais, faz da história o espaço cênico e o principal fundamento da elaboração de sua criação teatral. Sua dramaturgia não se limita à pretensão de criar um novo texto, mas elabora um tipo de carpintaria teatral que, apesar da aparente ingenuidade e da exploração do nonsense, parece ter um rigor científico do ritual. A ideia de um “rigor científico do ritual” trata-se de uma alusão ao fato de que, apesar do aparente inusitado do transe, há uma lógica interna no ritual, onde se rompe a fronteira entre atores e espectadores, considerando que de alguma forma todos participam. Num determinado sentido, coloca em questão a ideia do público como uma entidade, ao mesmo tempo em que referenda o fenômeno de algo que se torna público, no momento em que é “publicado”. Para tanto, provoca uma espécie de necessidade de romper com o mero conceito de “representação”. Levando em conta que sua produção tem sido reconhecida como Teatro do Absurdo, juntamente com Beckett, Ionesco, Adamov e tantos outros.


Para ele, o teatro é “sobretudo uma cerimônia, uma festa, que tem do sacrílego e do sagrado, do erotismo e do misticismo, da colocação da morte e da exaltação da vida. Eu sonho um teatro onde humor e poesia, fascinação e pânico não fariam mais que um. O rito teatral se transformaria então em ‘operamundi’, como os fantasmas de Dom Quixote, os pesadelos de Alice no país das maravilhas, o delírio de K., até os sonhos humanoides que frequentavam as noites de uma máquina IBM.”



Para alguns, o teatro de vanguarda no Brasil se inicia com a montagem de sua obra “O cemitério de automóveis”, dirigido pelo argentino Victor García, com produção de Ruth Escobar e tendo como protagonista, no papel de Emanu, o ator capixaba Stênio Garcia.


Mesmo tendo se reunido com os surrealistas e Breton e, ainda, ter sido nomeado Sátrapa, uma espécie de Prêmio Nobel do Colégio de Patafísica de Paris, seu lugar de destaque está no pânico. Em 1962, juntamente com seus amigos, o desenhista Roland Topor, o escritor Sternberg e o encenador Alexandro Jodorowsky, apaixonado pelo “happening”, Arrabal funda o Movimento Pânico – designação que vem etimologicamente do deus grego Pan, da totalidade, momento em que abandona um pouco suas parábolas “infantis” para explorar a veia do fantástico e do ritual. De certa maneira, o seu reencontro com os surrealistas faz com que ele desenvolva e leve adiante a crueldade colocando em prática algumas das ideias preconizadas Antonin Artaud.


A obra de Arrabal é formada de duas dezenas de romances, 800 livros de poesia, três epístolas, mais de uma centena de peças de teatro, sete filmes em longa-metragem e diversos curtas, outra centena de livros de arte e técnica de xadrez, seis livros destinados ao fracasso, uma centena de telas pintadas, muitos milhares de fotografias, um milhar de artigos para a imprensa internacional, muitas centenas de conferências nas universidades mais prestigiadas do mundo.


Sua criatividade múltipla está também manifestada nas artes plásticas, que ele explorou numa abundância de esculturas, pinturas, colagens, desenhos, e que fazem o objeto de numerosas exposições e retrospectivas em galerias e museus de diversos países.


Ele tem recebido um grande número de honrarias e prêmios internacionais. Sua obra está traduzida na maioria das línguas e seu teatro entre os mais encenados do mundo.


Enfim, Fernando Arrabal, o Transcendente Sátrapa do Colégio de Patafísica de Paris que conviveu com Dali, Picasso, Sartre, Duchamp, Ionèsco, Cioran, Beckett, Dario Fo, Umberto Eco, Breton, Boris Vian, Man Ray, Andy Warhol, Tristan Tzara, Genet e tantos outros, é considerado como o único sobrevivente dos “quatro avatares da modernidade”, a saber, o Surrealismo, o Postismo, a Patafísica e o Pânico.


Tendo nascido no continente africano e vivendo em Paris desde 1955, como uma espécie de autoexilado, ele se diz natural da “Desterrolância” e, ainda, insiste em afirmar que não tem raízes, mas – sim – asas. 

 

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Agulha Revista de Cultura

UMA AGULHA NO MUNDO INTEIRO

Número 157 | Setembro de 2020

Artista convidado: Fernando Arrabal [dibujos] (Espanha, 1932)

editor geral | FLORIANO MARTINS | floriano.agulha@gmail.com

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SALOMÃO ROVEDO | Cervantes segundo Fernando Arrabal

 


N
os tempos de comemoração dos 400 anos do Dom Quixote (1605-2005) – que ainda hoje ressoa – as leituras se focam, não só nas obras de Miguel de Cervantes, mas também no vasto repertório de obras correlatas, destinadas a esmiuçar o acervo literário e a vida do genial fidalgo.

Um dentre os milhares de trabalhos sobre Miguel de Cervantes é Um escravo chamado Cervantes (tradução de Carlos Nougué, Editora Record, 1999), de autoria de Fernando Arrabal. Não é uma obra recente, primeiramente foi lançado em 1996 na França, onde o autor é mais reconhecido, para aportar três anos depois cá entre nós.

Fernando Arrabal é um autor que ficou conhecido pelo talento rebelde, explosivo, que caracterizou alguns autores nascidos sob a ditadura franquista. Desde o tempo das primeiras peças e filmes, criou fama como o inventor do teatro do pânico – é o que disseram de suas chocantes peças teatrais – fama que carregou para toda a obra que produziu.

Ser um rebelde revolucionário nas letras é – ao mesmo tempo – liberdade e opressão. Se por um lado lança um autor nos mares da fama de maneira espetacular, por outro, obriga-o a seguir uma estrada nem sempre gloriosa, porque cheia de balões de ar.

Este livro – Um escravo chamado Cervantes veio a lume baseado num documento espetacular, datado de 1569 e descoberto em 1820, segundo o qual, Cervantes, aos 21 anos, sob a acusação de homossexualismo, foi condenado pelo rei da Espanha, a ter a sua mão direita amputada e a um desterro de dez anos. Pena essa não cumprida graças à fuga para a Itália.


É claro que a partir da descoberta quase tudo que se escreveu sobre Miguel de Cervantes teria que passar a uma severa e rigorosa revisão. Fernando Arrabal tomou para si a tarefa de exercer uma parcela dessa revisão. Se ele foi feliz ou infeliz nesta tarefa, dize-o a fama que o livro arrebanhou. Seja como for, mexer com Cervantes, sua obra e sua glória, é algo assim como condenar – o autor e a audácia – ao cadafalso.

Para classificar Cervantes como um escravo, Arrabal nos remete não só ao motivo direto do documento, comprovando, sim, que a escravidão se verifica não apenas sob os grilhões de ferro, mas igualmente sob a ditadura efetiva que a nobreza exercia sobre os súditos. Aliada dos poderes secundários da Igreja, cuja opressão se verifica como segundo degrau hierárquico da dominação, essa escravidão atingiu Cervantes diretamente no cerne do seu labor literário. Como autor ele não conseguiu romper a barreira dos intelectuais próximos do poder e da Inquisição para levar a sua obra ao público. Antes, teve que gastar prestígio e artimanha para se manter vivo e atuante.

Num segundo plano Arrabal perde muito tempo na busca dos antepassados mais longínquos de Cervantes para posicioná-lo como judeu de descendência cristão-nova. O que temos em tese é que o cristão-novo jamais deixa de ser judeu, mesmo que corridas várias gerações. Mas Arrabal no livro descreve uma exceção dessa regra de interesses: o Bispo de Burgos – depois também de Castela – dom Pablo de Santa Maria, foi um antigo rabino da cidade. Dom Pablo, assustado pela imprevista matança e perseguição dos judeus, abraçou o cristianismo com tal fé que logo alcançou a mitra de Burgos.

A nova fé que o Bispo assumiu seria de tal maneira exacerbada por Santa Maria e de tal modo exercida, que tanto o pai quanto o filho, dom Alonso de Cartagena (que também seria Bispo), se transformaram em ferozes implacáveis perseguidores de judeus! Portanto, não há como explicar a obsessão que move Arrabal, nem essa necessidade depressiva de demonstrar que a descendência de Cervantes fosse ou não fosse judia, posto que, no caso, se trata do menor e menos importante pedaço da biografia do genial fidalgo de La Mancha.

Para fugir da pena a que fora condenado pelo rei da Espanha, Miguel de Cervantes foge para a Itália. Ali chegando arranja abrigo, proteção e trabalho na casa do monsenhor Giulio Acquaviva y Aragon, que Cervantes conheceu durante as pompas fúnebres de dom Carlos, filho de Filipe II morto prematuramente – assassinado pelo pai, dizem. Mais uma vez aparece em cena o Cervantes escravo, desta vez de Acquaviva, também efeminado. Para fugir da escravidão, da subserviência opressiva, Cervantes aproveita a convocação feita para compor o famoso exército de aliados e se inscreve sob o comando de João de Áustria para combater os otomanos.

Como é sabido, Cervantes luta e se arrisca destemidamente. Ele busca de todas as maneiras alcançar o perdão pelas loucuras que fez, mas também conseguir ascensão na nobreza, algo que ambiciona desde sempre, mas jamais verá realizado. Numa das refregas o agitado e valente soldado é atingido de forma violenta por um canhonaço. A explosão feriu todo o lado esquerdo do seu corpo, deixando os membros seriamente avariados. Decorre daí a suspeita de que, fosse cumprida a primeira parte da condenação em que Cervantes perderia a mão direita e agora ferido na batalha inutilizando todo o lado esquerdo, jamais o Dom Quixote teria sido escrito, perdendo a humanidade a criação da maior de suas obras primas.


Ao retornar para a Espanha após ter se recuperado das feridas – de posse de vários documentos atestando a sua bravura e recomendando o aproveitamento em cargos imperiais – o barco em que Cervantes viaja é sequestrado por piratas árabes: passageiros e tripulantes são feitos prisioneiros.

Em Argel, Cervantes vive a planejar fugas espetaculares, na ânsia de chegar à Espanha e finalmente conseguir a posição social que tanto sonhara – ambição desta vez lastreada nas façanhas heroicas da batalha de Lepanto, testemunho é subscrito por nada menos que o próprio João de Áustria, comandante supremo do exército e meio-irmão de Filipe II. Mas o escritor nada consegue de positivo e o suplício só termina quando os parentes obtêm dinheiro suficiente para pagar o resgate pedido. São mais de três anos como prisioneiro – e mais uma vez escravo – do mandachuva do país, ocasião em que também se torna seu amante, para não perder a viagem...

No entanto está vivo e reencontra a família com um negócio de pensão (hospedaria) montado em Madri. Cervantes usa seus conhecimentos e facilidades sociais para fazer publicidade do negócio. Viajantes vindos da Itália, da França e países baixos ali se hospedam. A recepção está aos cuidados da sua irmã, a bela e sensual Andrea Cervantes, que sabe encher os hóspedes mais importantes com todas as regalias que a posição social merece. Muitos deles deixaram relatos agradecidos pelo bom trato que receberam na pensão dos Cervantes.

É neste momento que Arrabal, com um dom que só ele possui, consegue transformar Miguel de Cervantes em um legítimo proxeneta, capaz de deixar envergonhado o mais afamado cafetão da Lapa carioca.

Mas... plagiário? É claro que todos os cervantistas conhecem as leituras e pesquisas que serviram de base para a feitura do romance. Também a elaboração da principal personagem do livro O Genial Fidalgo Dom Quixote de La Mancha já foi objeto de muitos estudos. No próprio romance Cervantes deixa algumas pistas – não são poucas – como no episódio em que são condenados e incendiados muitos livros de cavalaria da sua biblioteca.


Lá pelas tantas, Fernando Arrabal descobre uma nova característica em Cervantes, nomeando-o também enxadrista. Não há nada que diga que Cervantes não sabia jogar xadrez, jogo popular na época, mas nem por isso pode ser chamado de jogador de xadrez, coisa que nenhum biógrafo até então havia sinalizado. Mas como o xadrez é também uma paixão de Arrabal, não é incomum que a sua galeria de personagens receba também o título.

No entanto, a maior influência coube a Arrabal descobrir que Feliciano de Silva, antecessor de Cervantes em vários livros de cavalaria – os vários Amadis, os romances pastoris, as Celestinas – foi o autor mais admirado por Cervantes. Arrabal capricha em localizar aqui e ali os sinais mais óbvios de que Miguel de Cervantes não só se serviu da obra de Feliciano de Silva como modelo, mas adquiriu uma cumplicidade tal, uma proximidade tão próxima, que só se pode chegar à fatal conclusão: plágio.

E se é Fernando Arrabal quem tudo isso diz, escreve e assina embaixo, quem sou para contradizê-lo?

Quanto ao livro em si, Um escravo chamado Cervantes, é de leitura muito difícil. Ou Arrabal transportou para esta pseudobiografia todas as loucuras inatas que o levou a ser considerado escritor maldito na melhor das tradições e escreveu uma obra cabalmente intraduzível – e, se traduzida, ilegível – ou Carlos Nougué é na verdade o pseudônimo de um desses programas de tradução simultânea que infestam a Internet. 

 

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Agulha Revista de Cultura

UMA AGULHA NO MUNDO INTEIRO

Número 157 | Setembro de 2020

Artista convidado: Fernando Arrabal [dibujos] (Espanha, 1932)

editor geral | FLORIANO MARTINS | floriano.agulha@gmail.com

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revisão de textos & difusão | FLORIANO MARTINS | MÁRCIO SIMÕES

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RAÚL HERRERO | Otro Arrabal: sus libros secretos (o menos frecuentados)

 


La talla y el reconocimiento de Fernando Arrabal (Melilla, 1932) como dramaturgo, no en vano es el autor vivo más representado en el mundo, para ciertos paladares eclipsa el resto de su fertilidad literaria y artística, abundante y variopinta. La voz de Arrabal se escucha en francés, en japonés, en inglés, en hebreo, en italiano, en castellano, en euskera, en chino… Se le dedican tesis, ensayos, estudios, ediciones… Su Teatro Completo lo forman dos volúmenes de más de cuatro mil páginas, con estudio previo de Francisco Torres Monreal (1.ª ed., Espasa Calpe, 1997; 2.ª ed., Everest, 2009). Unas páginas que, a fecha de hoy, su autor sigue aumentando con la incorporación de nuevas piezas. Sugeriré las dos más recientes: El extravagante triunfo de Miguel de «Cerbantes» y William Shakespeare (2016) y Sarah y Víctor (2018), a las que habría que sumar una nueva obra redactada durante los meses de confinamiento de 2020.

Nuestro autor ha publicado unos doce mil artículos (de los que no hace mucho la editorial Reino de Cordelia divulgó una selección en ¡Pintapollos trotskistas! [2019]), cartas literarias, la más celebre la dirigida al general Franco, (agrupadas en un volumen también por Reino de Cordelia [2015]), poemas (agavillados por un servidor en el volumen Credo quia confusum [Huerga & Fierro: 2016]), ensayos como el que dedicó a Cervantes en Un esclavo llamado Cervantes (con dos ediciones en Espasa-Calpe en 1996, reeditado por Libros del Innombrable en 2016) y el que destinó a El Greco (aparecido con el nombre del pintor en Destino en 1991, reeditado por Casimiro en 2013); libros sobre ajedrez (Crónicas sobre ajedrez en editorial Alta Fulla: 1985) y volúmenes que agrupan contenidos de diferentes temas como en Genios y figuras (Espasa-Calpe: 1993) donde repasa su relación con figuras literarias y artísticas como Beckett, Cela, Kundera, Ionesco, Borges, etc., sin olvidar a la ciudad de Melilla o a la ópera Tosca…

Arrabal ha cultivado la novela, un género al que se ha entregado con persistencia. En 1982 recibió el Premio Nadal en España y el internacional Nabokov en Italia por la novela La torre herida por el rayo (reeditada en 2012 por Automática editorial). Desde los años cincuenta del pasado siglo ha publicado Baal Babilonia, Arrabal celebrando la ceremonia de la confusión, La piedra iluminada, El entierro de la sardina, La hija de King Kong, La extravagante cruzada de un castrado enamorado, El mono, Levitación, La matarife en el invernadero, Champange pour tous! (hasta la fecha sin edición en castellano), Como un paraíso de locos y El circunspecto. Hemos dejado para el final La virgen roja recientemente reeditada por Almuzara editorial, en su colección Berenice, con prólogo del autor y epílogo de Fernando Sánchez Dragó.

En ocasiones se incluyen otros dos títulos a esta lista de novelas: La piedra de la locura (que algunos, como hiciera André Breton, reclaman como un notable libro de poemas surrealistas) y Ceremonia por un teniente abandona (que, a nuestro juicio, supera la categoría de novela, ya que nos convida a ser testigos del largo peregrinaje del autor en busca de su padre, desaparecido en Burgos, en su huida de una cárcel franquista, el 29 de diciembre de 1941).

Del itinerario que supone el recorrido por la obra de Fernando Arrabal este artículo, una vez acometida una vista general, pretende detenerse en siete fondas, en siete libros que poseen una particularidad que los destaca del resto, ya sea por su difícil clasificación o por las singularidades que les son propias y que se detallarán en cada una de las secciones. Por motivos de espacio dejamos al margen el centenar de libros de bibliofilia en los que nuestro autor ha colaborado con Saura, Salvador Dalí, J. Baltazar, Botero… Pongamos como ejemplo los cinco libros gigantes (125 x 85 cm), con un peso de 61 kilos, acometidos en colaboración con los artistas chinos: Yu Minjun, Wang Guanui, Zhang Xiaogan, Yang Shaobin y Wang Quing Song. En las últimas décadas gran parte de su obra en este terreno de la bibliofilia la ha desarrollado con el delicado editor Juan Carlos Valera y su sello Menú.

Iniciemos ya nuestro recorrido por ventas que bien pueden ser castillos.

 


Primera venta

En 1969 se publicó en Alemania, en la casa editorial de Joseph Melzer Vetlag de Darmstadt, Arrabal,. Un libro lujoso (22 cm x 29 cm x 4 cm, encuadernado en papel de plata) que incluía 24 sonetos del autor y 24 fotografías (retratos de Arrabal desnudo tomados con cámara polaroid) disparadas por Luce Moreau. Arrabal nos cuenta que el editor tuvo problemas con la censura.

 

Segunda venta

En 1973 se publicó en francés Le New York D’Arrabal (El Nueva York de Arrabal) en la editorial Balland. En su interior, un largo poema y varias fotografías firmadas por Arrabal que pretenden resumir la experiencia del artista en la ciudad que figura en el título. En la contracubierta se incluye un texto de Roland Topor. El poema que vertebra el libro puede encontrarse traducido al castellano en Credo quia confusum. Poesía reunida de Fernando Arrabal. (Huerga & Fierro: 2016).

 

Tercera venta

El 13 de febrero de 2009 se estrenó en el Teatro Real de Madrid la ópera Faustbal con libreto de nuestro autor y música de Leonardo Balada. La editorial Libros del Innombrable publicó ese mismo año: Faustbal Now Redux. Tras esa enseña se encierra el libreto definitivo de la ópera, una versión de la obra más completa, con escenas que finalmente no se utilizaron en la puesta en escena, así como fragmentos abandonados en algún momento de la redacción del texto. A pie de página se detallan los diversos manuscritos del autor y las fases por las que pasaron.

En el programa de mano del estreno se ofrecía el siguiente resumen argumental de la ópera: «Faust-bal es la mujer que reencarna en el tercer milenio al doctor Faustroll de Alfred Jarry, un Doctor Fausto que pide a Dios las palabras y oraciones para fusionar amor y caridad. Nada puede calmar el huracán de su curiosidad científica, ni saciar la tempestad de sus deseos. Superdotada, bellísima y enriquecida por transfiguraciones y trascendencias, ama tórridamente a su Amazona. Salta entre galaxias de la guerra del fin de las civilizaciones y se mueve en el espacio a velocidad supersónica. Frente a ella Margarito, jefe supremo de las fuerzas armadas, se ciñe los correajes de la represión brutal y la electrónica. Está locamente enamorado de Faust-bal bajo las faldas del cielo. Trata de poseerla con el torrente de su torre, sirviéndose del mismo Mefistófeles».

 


Cuarta venta

Diccionario Pánico tuvo una primera edición en 1998, en Bruselas, en Ediciones de escritores españoles en el extranjero. En 2007 se gestó una segunda encarnación, aumentada y ampliada, en la editorial Libros del Innombrable. Este volumen reúne una serie de entradas de un diccionario personal que Arrabal esparció por la prensa durante varias décadas. Sirve este volumen (en la edición de Libros del Innombrable con más de 500 páginas) para ejemplificar el poder (significado) de la palabra y cómo ese poder (significado) se altera dependiendo de los vocablos que lo rodean y de su lugar en el texto. Es decir, como una parte del sistema modifica el sistema completo. En el título del libro la palabra diccionario va unida el adjetivo pánico, referencia al movimiento pánico, creado en 1963, en París, por Jodorowsky, Topor y Arrabal. El nombre viene dado en honor del dios Pan. En 1963 en la conferencia que pronunció Arrabal en Australia, titulada «El hombre pánico», se definía el movimiento como: «… una manera de expresión presidida por la confusión, la memoria, la inteligencia, el humor y el terror». De este modo las palabras que se invocan en este diccionario rememoran situaciones, circunstancias del autor y de su obra; se sobrepasa lo que un lector entiende por un diccionario común. Este compendio de definiciones pánicas, que consiste en desarrollar el resultado de los engranajes de la memoria que las palabras evocan en el autor, más allá de la «definiciones» estrictas, puede leerse como una curiosa biografía, cuando se ocupa de hechos distantes en el tiempo, o como un dietario, cuando se refiere a acontecimientos contemporáneos a su redacción.

Iván Humanes en Revista de Letras escribió respecto al Diccionario Pánico: «Es inconcebible resumir o apresar en lo mínimo el sentido y objeto del Diccionario; cada acepción forma parte del universo del autor y da pistas (o insinúa) la senda hacia la comprensión de su obra. Arrabal sin su Diccionario Pánico no sería Arrabal». [https://revistadeletras.net/diccionario-panico/. Revisado el 10 de agosto de 2020].

En 1973 en Francia se publicó Le Panique (El pánico), una antología preparada por Arrabal con textos de varios autores de la órbita del movimiento Pánico. En 2008 Libros del Innombrable publicó este libro traducido al castellano junto a «El manifiesto por el tercer milenio», también de Arrabal.

 

Quinta venta

La editorial Hijos de Muley-Rubio, dirigida por Federico Utrera, entregó a las prensas, en el año 2005, el sorprendente libro: ¡Houellebecq! Una edición cuidada y en tapa dura nos brinda textos de Arrabal que giran en torno al ganador del premio Goncourt. La mixtura de Houellebecq y Arrabal procura una criatura excelente, donde la relación entre ambos se desmigaja en forma de narrativa, de prosa poética, de entrevistas, de imágenes… En el volumen se desarrollan puntos de convergencia entre las obras de los protagonistas. En la contracubierta el editor nos señala: «Como aquellos “cadáveres exquisitos” surrealistas con sus escandalosos mestizajes, este ¡Houellebecq! de Arrabal tiene algo de los dos y no es desdeñable tampoco su fragancia maternal ni marital». Posteriormente, Federico Utrera traduciría este universo en una pieza teatral: Arraballebecq que encontró acomodo en el volumen colectivo homenaje al autor de Melilla: Arrabal 80 (Libros del Innombrable, 2012) publicado con motivo de su ochenta cumpleaños.

 


Sexta venta

En 1994 el premio Espasa de Ensayo lo recibió La dudosa luz del día, de Fernando Arrabal. Un curioso y revelador volumen con las anotaciones de un diario que el autor llevó a cabo desde el 11 de agosto de 1992, día de su sesenta cumpleaños, hasta el final de ese año. En el libro los sucesos inmediatos impulsan al escritor a reflexionar sobre el azar, el tiempo, la poesía, la fortuna, el teatro, Cervantes…; todo ello combinado con sueños y las reflexiones que le trasladan sus amigos. En la página 120 leemos: «Topor cree que los grandes y monstruosos imperios modernos mueren víctimas de su propio aliento». Como curiosidad mencionar que el título de la obra procede del verso de Góngora: «Pisando la dudosa luz del día» (final de la estrofa novena de la Fábula de Polifemo y Galatea).

 

Séptima venta

Cerramos la travesía con un título reciente publicado por Libros del Innombrable en este año 2020: Familia (de memoria). En el prólogo Pollux Hernúñez, también autor de la edición, nos manifiesta: «A pesar de todas las vivencias de Arrabal contenidas en su obra, no existe una autobiografía suya como tal. El presente volumen pretende ser una aproximación, pues es manifiestamente autobiográfico: el puñado de apartados que lo constituyen son pinceladas personales relacionadas con la familia, amigos y allegados de un hombre que ha vivido mucho y sabe mucho. Incluye también algunos mensajes recientes de los numerosos que el autor escribe diariamente sobre multitud de temas, pues ilustran su contacto directo y constante con la realidad inspiradora a través de las bien llamadas redes sociales y demás medios de intercambio electrónico». En el volumen se incluyen treinta y siete fotografías en blanco y negro acompañadas por idéntico número de arrabalescos (aforismos).

 

Esperamos haber facilitado al interesado nuevas pistas y oportunidades de gozo con estas piezas diamantinas, algunas más conocidas que otras, pero que, en todo caso, merecen ser recuperadas y revisitadas. Hemos reservado algunas prendas que podrían haberse integrado en este artículo, si bien las guardamos para otra ocasión, con el fin de no fatigar al ocioso lector. 

 

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Agulha Revista de Cultura

UMA AGULHA NO MUNDO INTEIRO

Número 157 | Setembro de 2020

Artista convidado: Fernando Arrabal [dibujos] (Espanha, 1932)

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