Juan nos había
invitado a un grupo de amigos para celebrar en enero sus 25 años en México. No pudo
llegar a la cita, ese día ―de acuerdo con la voluntad expresada en su testamento― esparcimos
sus cenizas en San Miguel Nepantla, el pueblo de Sor Juana, a quien él consideraba
el inicio de la poesía latinoamericana.
Juan Gelman
decidió quedarse en su lugar del exilio, sus restos están en aire, tierra, agua
y fuego mexicanos. Su poesía ―él mismo― vive en nosotros.
Gracias a
Mara, Andrea y Esperanza por su generosa hospitalidad.
CONFIANZAS
Se sienta
a la mesa y escribe
«con este
poema no tomarás el poder», dice
«con estos
versos no harás la Revolución», dice
«ni con miles
de versos harás la Revolución», dice
y más: esos
versos no han de servir ni para
que peones,
maestros, hacheros vivan mejor
coman mejor
o él mismo coma, viva, mejor
ni para enamorar
a una le servirán
no ganará
plata con ellos
no entrará
al cine gratis con ellos
no le darán
ropa por ellos
no conseguirá
tabaco o vino por ellos
ni papagayos
ni bufandas ni barcos
ni toros ni
paraguas conseguirá por ellos
si por ellos
fuera, la lluvia lo mojará
no alcanzará
perdón, o gracia, por ellos
«con este
poema no tomarás el poder», dice
«con estos
versos no harás la Revolución», dice
«ni con miles
de versos harás la Revolución», dice
se sienta
a la mesa y escribe.
1. Gracias a
un grupo de amigos que la mayoría escribían. Porque… yo escribía nada más y leía
mis cosas y ellos las suyas, entonces un día me dijo: Juan es hora de que hagas
un libro con todos esos poemas, bueno yo lo hice y se publicó. Pero yo tenía 26
años porque hasta ese momento, no me creía. Además mi mamá me decía: «Juan, ¿para
qué escribir poesía? tenés que portarte bien, porque no vas a ganar dinero con eso»,
pero recuerdo que cuando le llevé un ejemplar del primer libro que se publicó, lo
recibió con una sonrisa ancha como un río, y me dijo: «¿por qué te metés en eso?,
no vas a ganar dinero» pero sonreía profundamente. y bueno, eso…
En mi caso
se dio que mi hermano mayor que era ucraniano cuando yo era muy niño me recitaba
poemas de Pushkin. Yo no entendía una palabra, pero la música de esos poemas, el
ritmo de esos poemas a mí me llevaba a otro mundo creo que eso me marcó mucho y
después claro, en la primaria empieza uno a leer malos poetas que eran los…
Pero yo empecé
escribir a los 8, 9 años me intrigaba mucho eso, ¿qué es eso? y todavía no lo sé.
En el libro Hoy, usted lo recibió, hay una presunta cita de Sísifo que dice «nunca
supo qué era esa roca». Es una necesidad interna que se resuelve escribiendo aun
conociendo que nunca —hablo de mí eh, no de otros— que nunca se va a lograr una
impresión cabal de lo que uno siente de lo que uno ve y sobre todo de lo que uno
oye, ¿no? pero bueno, estamos condenados.
3. Cuando empecé
a escribir a otros poetas, yo estaba en una crisis emotiva, personal. Las cosas
en el país iban muy mal, que era otra cosa. Había la dictadura militar y lo demás.
Entonces yo
escribía una poesía muy intimista. Entonces para separarme, yo creo que la intimidad
―por supuesto― forma parte
de la subjetividad, pero no es toda la subjetividad entonces, me dije: Juan,
bueno, vos no podés seguir así, entonces
inventé 3 o 4 poetas que me permitieron alejarme de mí mismo y mirar a la lengua de
otro lugar, en cada caso.
Ahora, el
inglés John Wendell que aparece publicado, la policía me robó como 200 libros en
un allanamiento. a lo mejor son críticos literarios.
4. Eso tiene
que ver con la lengua. La experiencia es que me exilié primero en Italia y en idioma
de todos Italianos ―digamos― que es distinto al siciliano, en fin, de regiones, el común ―digamos― por el cual
se entiende, me resultaba muy… débil, para lo que yo sentía: Yo sentía odio por
la junta militar, sentía indignación, sentía impotencia,
porque no podía hacer nada en el exilio salvo denunciar la dictadura militar pero
nada más y por eso no escribí durante 4 años, hasta que vencí el rechazo a esa lengua
aprendiendo romanesco, la lengua que se habla en Roma que tiene mucho que ver con
el lunfardo que se habla en Buenos Aires. Me refiero a formas, sintaxis, todo eso.
Pero en cada caso, siempre (después estuve exiliado en París), siempre yo sentía
la ajenidad de esa lengua en relación a mí y de mi en relación a esa lengua, pero,
eh, eso lo de Dibaxu, lo que paso es esto:
Cuando estaba
en el exilio, volví a leer a los místicos españoles: a Santa Teresa, a Sor Juana,
ésta era mexicana, no española, a San Juan de la Cruz… Los había leído, pero en
este momento me di cuenta que estábamos hablando de lo mismo, de la pérdida. Para
ellos era Dios, para mi era la tierra, tantos compañeros muertos, mi hijo que asesinó
la dictadura militar.
Entonces sentí
que esa noción de pérdida que yo expresaba a mi modo, bueno pasando unos 5 siglos,
sentí muy cercana la poesía de ellos. Después me interné en otros territorios: la
Cábala, los Trovadores de Dios, la divina de Holanda, pero en definitiva sentí que
ese era el tema. Pero desde el punto de vista de la lengua escribí dos libros, hablando
con ellos. Pero desde el punto de vista de la lengua, ese entrar en el castellano
del siglo XV, XVI, me abrió un mundo extraordinario, magnífico, lleno de sorpresas.
Y eso me llevó
a escribir en sefardí. Porque internándome más encontré que en esa lengua anterior
a esa del siglo… digamos que es la parte más exiliada de la lengua hoy encontré
una… un candor, una sencillez… sintaxis que me atrajo muchísimo; los diminutivos,
bueno muchas cosas que me atrajeron mucho. Escribí no más que veintitantos poemas,
30 poemas y fue interesante para mí esa experiencia. Pero fue producto de la lectura
de la lengua de español del siglo XVI y que me introdujo cada vez más en los abismos
de la lengua, en las anterioridades de la lengua. Pues, lo extraordinario es que
yo creo que en francés e inglés pasó lo mismo. Lo extraordinario es que llega un
momento, un punto en que se abandonan muchas calles abiertas, no sé por qué, se
abren otras… será lo que llaman el desarrollo de la lengua, pero encontré cosas,
por ejemplo, en Cortés encontré unas expresiones, formas extraordinarias y eso que
no habla para nada de poesía, ni toca el tema poético. El primer obispo de Guatemala
a comienzos del siglo XVII era un hombre que escribía 3 páginas sin poner punto,
eso también me maravilló.
5. A veces no
es eso, para mí, más que el exilio en sí, que tuve que irme porque había una dictadura
militar, lo que más me dolió fue el fracaso del proyecto político por el que murieron
muchos jóvenes. Entonces, en la Argentina hablan de 30,000 desaparecidos por la
dictadura militar, eso es verdad. Pero el gran desaparecido es el proyecto político
que buscó más justicia, más libertad, más fraternidad y eso duele mucho.
6. Yo creo que
uno puede decir que la verdadera patria es la infancia, la única, donde se aprende
el lenguaje, el lenguaje que entra de afuera al bebé que está en la cuna y crea
una idea que afortunadamente nunca se cierra, y bueno y está la familia y todo eso,
pero finalmente la verdadera patria es la lengua, ésa es la patria donde todos nos
encontramos.
7. Pues, yo creo
que la poesía sólo por existir es resistencia contra un mundo terrible que es el
mundo que estamos viviendo ahora. Yo supongo que… en la historia hay momentos negros,
grises, que pueden durar mucho, pero de algún modo, eso se acaba porque o hay gente
que lo acaba, porque no se le puede recortar a la gente la capacidad del sueño o
el deseo. Cuando va a ocurrir en nuestro periodo yo no lo sé, yo no lo voy a ver.
Pero esa resistencia
que nace de la poesía sólo porque existe no significa que hay que escribir poemas…
como decirlo… eslóganes, es decir resabidos, conocidos, porque el poema es la poesía.
Yo recuerdo
que con motivo de la revolución cubana en todo el continente se escribieron miles
y miles de poemas en relación con la revolución cubana, no sé si de todo eso quedan
10 o 15, porque la poesía es palabra calcinada, entonces puede hablar de todo, no
importa el tema, importa la poesía, el poema y es el único modo de hablar de todo
lo demás, no sólo de resistencia política, de lo que puede, no sólo eso. Uno puede
estar enamorado escribir poemas de amor que no valen nada…por más que el sentimiento
sea bueno de Safo a la fecha se deben haber escrito millones, miles de millones
de poemas de amor ¿cuantos quedan? ¿no? Pues como dijo Ezra Pound: Cronos es el
único juez. Pienso eso.
8. RESURRECCIÓN
Yo fui todos
los muertos:
los muertos
de los pájaros que cantan
y están silenciosos,
los muertos
de los más bellos animales
de tierra
y agua,
los muertos
de todos los hombres
buenos y malos.
Y estuve allí
en el pasado
sin canción.-
sin una sonrisa
ni un anhelo.
Tu afecto
hizo que me
vieras
de noche
en tu sueño
y desperté
contigo.
Qué gran poema,
qué gran poema, qué gran poeta, qué maravilla. Es extraordinario porque al leer
poesía… poetas grandes ¿no? uno se siente llevado a otro lugar, entonces empieza,
o en ese momento conoce hasta cierto punto la maravilla del mundo porque la poesía
lo aleja de este mundo, ¡qué contradicción! Es algo que da esperanza cuando uno
lee siente esperanza finalmente. La poesía viene del fondo de los siglos, atravesó
todos los desastres naturales, guerras, hambre, todo y sigue en pie, quiere decir
que es muy esperanzador, abre campos de esperanza en sí. La poesía se va a acabar
cuando se acabe el mundo, nunca antes.
MOHSEN EMADI (Irã, 1976). Poeta, tradutor e cineasta. Nascido e criado no Irã, mudou-se para a Finlândia em 2009 e reside principalmente no México desde 2012, trabalhando como professor e pesquisador de poesia e literatura comparada para vários institutos do país. Emadi é o fundador e editor de vários sites persas, incluindo The House of World Poets , uma antologia persa de poesia mundial com mais de 50 tradutores colaborando na introdução da poesia mundial à língua persa.
PAULO SAYEG (Brasil, 1960). Desenhista,
essencialmente desenhista. Este amável artista, humaníssimo, que se diz
suscinto ao falar, é possuidor – justamente por se deixar possuir – de um
vastíssimo horizonte de traços e imagens. Paulo
é também pintor e programador visual brasileiro. Ao longo de sua trajetória,
atuou nas áreas de artes plásticas, publicidade, ilustração, desenho animado e
direção de arte. Realizou diversas exposições individuais e coletivas no Brasil
e no exterior, destacando-se por uma produção marcada pelo expressionismo, pelo
gestualismo e pela forte presença figurativa. Em 1987, recebeu o prêmio de
Melhor Desenhista concedido pela Associação Paulista de Críticos de Arte
(APCA). Artista convidado da presente edição de Agulha Revista de Cultura.
Agulha Revista de Cultura
CODINOME ABRAXAS # 12 – LA OTRA (MÉXICO)
Artista convidado: Paulo Sayeg (Brasil, 1960)
Editores:
Floriano Martins | floriano.agulha@gmail.com
Elys Regina Zils | elysre@gmail.com
ARC Edições © 2026
∞ contatos
https://www.instagram.com/agulharevistadecultura/
http://arcagulharevistadecultura.blogspot.com/
FLORIANO MARTINS | floriano.agulha@gmail.com
ELYS REGINA ZILS | elysre@gmail.com










Nenhum comentário:
Postar um comentário