terça-feira, 9 de agosto de 2022

Agulha Revista de Cultura # 214 | agosto de 2022

 

∞ editorial | A embarcação rumo ao maravilhoso

 


00 | Los mares siempre han sido una buena metáfora del descubrimiento. Incluso el firmamento o los desiertos no tienen el mismo atractivo. Los mares reúnen mágicamente tanto la inmensidad estelar como los espacios abiertos más amplios de la tierra. Son la esencia del misterio y el desafío permanente de descifrarlo. Por eso nos referimos cariñosamente a la serie Surrealismo, Surrealistas como un barco hacia lo maravilloso. Es nuestra abundante aventura de descubrimientos y ratificaciones de lo que la historia ha ido tejiendo en nombre del Surrealismo por todo el planeta. En esta edición también abordamos algunos aspectos que la preceden (François Rabelais, Restif de la Bretonne) o que generalmente no son considerados por la crítica (Vicente Huidobro). La idea es ampliar aún más el campo de investigación. Continuemos nuestro viaje, siempre con los mares en la mirada.

 

01 | El cielo por el que las noches se estrechan y nos permiten sentir el olor de sus espejismos. El cielo-amapola que se abre como un repaso de los sentidos. ¿Es el mismo cielo que desmantela el tablero de nubes y cae sobre nosotros como la anticipación de un tormento? Como una brújula rota que pierde sus límites y viene a llamar a nuestra puerta pidiendo agua y descanso. Esta visita inesperada es lo que nos impulsa a crear. Un grito desmembrado que es emitido por las tribus del silencio. Las venas estallan como un retiro de luces. Mientras la mente y el cerebro juegan con la indeterminación de sus enigmas, la creación ofrece al cielo un refugio con ropa y alimento. Las noches caen sobre el acento del abismo. Todas ellas quieren un nombre, y el nombre es su mayor secreto.

 

02 | [Extracto de una entrevista con Rodrigo Petronio, 2002)

 

RP | Usted dice que el surrealismo tuvo poca penetración en Brasil precisamente por nuestra tradición positivista, que considero un análisis muy agudo y correcto. Lo curioso es que esta estética ha sido introducida entre nosotros de la mano de dos poetas católicos con inquietudes místicas: Murilo Mendes y Jorge de Lima. Al mismo tiempo, critica a estos poetas y sugiere otros nombres. ¿Tiene eso que ver con la eterna idiosincrasia brasileña? ¿Cómo analiza este hecho?

 

FM | El surrealismo estaba en la lista de rechazos de todas las culturas que buscaban una identidad en medio de ese destemplado estallido de ismos en las primeras décadas del siglo XX. Basta pensar que Lezama Lima o Gaitán Durán tuvieron articulaciones esenciales con el Surrealismo, pero que no las admitieron bajo ningún concepto, imbuidos de la necesidad de fundar algo en Cuba y Colombia, respectivamente. Es posible que lo mismo sucediera con Mário de Andrade, quien conocía los destellos anunciados al mismo tiempo que no les correspondían –ni a él ni a Oswald– en términos estéticos. Así nos pillamos con rayas o pequeños signos de vida. Basta con leer los manifiestos firmados por ambos. En cuanto a Jorge de Lima y Murilo Mendes, hagamos lo siguiente: cambiemos el catolicismo por el cristianismo y la mística por el ocultismo, por ejemplo, y ya tendremos un nuevo ambiente conceptual donde el asunto empieza a ganar claridad. Vincule el cristianismo con el comunismo y enfatice el interés del surrealismo en las ciencias ocultas, y ganaremos aún más claridad en esta relación que sugieres. Lo que llamas idiosincrasias brasileñas es siempre el mismo fruto podrido de nuestra ignorancia de la causa. No tengo ningún rechazo a los dos poetas. Me parece impresionante que Drummond sea mencionado tantas veces como nuestro gran poeta, este tan católico, tan conservador, tan comprometido, tan acomodado a las circunstancias, en cualquier aspecto que mencione. Lo que digo en mi libro es que nuestra crítica literaria necesita salir del lugar común de tratar a Murilo como el único surrealista de Brasil. Esto no es más que un refugio para evitar referirse al tema como se merece. Murilo fue un gran transgresor, y hasta en ese ambiente rural de una Jandira, por ejemplo, ya se destacaba una visión más profunda del mundo, con un enfoque filosófico que no teníamos en nosotros, ni siquiera de forma caricaturesca. Es frívolo –si no es que criminal de plano– reducir la poética de ambos a lo que se llama poesía en Cristo. ¿Cómo esperar que la explosión del ser se manifieste en poetas marcados por una herida católica exasperada que tanto define la historia brasileña? Frente a la irrelevante obra poética de nombres como Mario y Oswald de Andrade, por ejemplo, trato de buscar otra explicación, más allá de la estética, para que poetas como Jorge de Lima y Murilo Mendes no hayan sido leídos con la salvedad de que la obra de ambos exige de nuestra crítica.

 

RP | Hablando de idiosincrasia, hay una curiosa. Mientras que en Norteamérica el fenómeno de Walt Whitman ya había ocurrido hace décadas y en Europa teníamos una pléyade compuesta por Rilke, Valéry, Eliot, Pound, Apollinaire, Joyce, Lorca, Breton y Proust (descontamos a Kafka y Pessoa por su incipiente anonimato), Mário de Andrade decide aferrarse a una estrella fugaz, y lo que importa es el parloteo de un italiano cuya fortuna mental y talento irrisorio dejó para la posteridad un manifiesto y unas frases tan ridículas como él mismo: Tommaso Marinetti. Sabemos que el futurismo estuvo al frente de toda la propuesta modernista, y que ese mismo Modernismo, por razones muchas veces meramente ideológicas, es la cartilla sobre la que se hizo y se sigue haciendo la mayor parte del arte. Aparte del valor incuestionable de la obra de Mario y Oswald de Andrade, hay un legado bastante negativo de la Semana del 22, ¿no? ¿Cómo calificas esto?

 

FM | El legado de la Semana del 22 equivale a leer el curso del agua en un estanque. Es nuestra principal metáfora de la permanencia, con la lectura ambigua de que es nuestra entrada en la modernidad. Mário estaba menos interesado en él que en un proyecto personal de afirmación de la lectura de esta modernidad. Los nombres adjuntos a la Semana eran los del posible rebaño. Como Alberto Nepomuceno había muerto dos años antes, a pesar de haber dejado una voluminosa investigación sobre canciones populares en todo Brasil, e incluso de haberse jugado el pellejo al poner a tocar a la Orquesta Sinfónica Brasileña con Catulo da Paixão Cearense, por ejemplo, se borraron innumerables hechos. y hoy le toca al Modernismo y en especial a Villa-Lobos unir lo popular y lo erudito en nuestra música. En las artes visuales también tendríamos mucho de qué hablar sobre el injustamente reducido prestigio de un artista como Vicente do Rego Monteiro. No se trata de un legado negativo, sino de una falsificación de la historia y con la amplia connivencia de toda una casta intelectual de por medio. Lo más curioso es cuando escucho decir del nacionalismo exacerbado de Nepomuceno, por ejemplo. Ahora bien, nadie habla de tal cosa cuando se trata de esa íntima relación que asumió Mário con el Futurismo, claramente de corte nacionalista. Nacionalismo, cabe señalar, en el sentido de preparación para un régimen de excepción.

 

RP | Hable un poco más sobre esta falsificación de la historia y este régimen de excepción. ¿Es él quien deifica a Fernand Léger en falda (Tarsila do Amaral) y prácticamente borra del mapa a un artista excepcional como Ismael Nery? ¿Qué devuelve el Concretismo al centro de su propio ombligo cósmico y opaca una serie de cosas a su alrededor? ¿Qué eclipsa a Augusto dos Anjos y da calidad al verso de Mario de Andrade? Tengo la impresión de que, si Augusto dos Anjos hubiera escrito en alemán, habría una miríada de pedantes usándolo como epígrafe en sus estudios de Expresionismo.

 

FM | Creo que podemos reírnos un poco. En una de las ediciones de diciembre de 2002, la revista Época publica un artículo de Antonio Gonçalves Filho en el que menciona el resultado ingenuo de la pintura de Anita Malfatti, el realismo socialista al que fluyó la obra de Tarsila do Amaral, la decadencia suburbana de Di Cavalcanti y el exilio en el academicismo en Brecheret. En un principio, esto es una afirmación de que la Semana del Arte Moderno no mantuvo la llama encendida ni siquiera mientras se cortaba la primera tarta de cumpleaños. Ahora bien, ¿de qué servía el cubismo de Fernando Léger y la concisión de Brancusi, si no sabíamos qué proponer, a partir de ellos, en términos de un Brasil proclamado como bandera de (nuestra) modernidad? ¿Cambiar xenofobia por xenofilia? Ismael Nery conocía el camino. Pero iba en contra de la supuesta osadía nacionalista de nuestros modernistas. Lo mismo ocurre con Cícero Dias. Una cosa que he notado en estas lecturas que conmemoran nuestra entrada en la modernidad es que la crítica de arte se manifiesta de manera más efectiva que su contraparte, por ejemplo, en la música o la literatura. Por no hablar de Niemeyer, que se ha convertido en un mito intocable de nuestra arquitectura, una curiosidad desde la perspectiva de una arquitectura funcional, ese encantamiento de un comunista declarado que proyectó espacios donde el encuentro entre dos almas es muy difícil. Bueno, en el caso de la música, el cabildeo de Mário de Andrade a favor de Villa-Lobos fue decisivo. Ahora bien, ¿por qué aceptamos tan pasivamente la importancia de Mário y Oswald como poetas si no atienden, en ningún caso, a una perspectiva estética en la que deberían al menos señalar ciertos rasgos renovadores? La falsificación de la historia se ejerce por un corte abrupto en relación con el pasado. Nuestra modernidad parte de la nada. Lo mismo se repetiría en el plan piloto del Concretismo, décadas después. El régimen de excepción se debe a este comportamiento. ¡Basta con comparar la cronología artística y la política, como si fueran entidades irreconciliables! – y veremos que la Semana de Arte Moderno es precursora del Estado Novo y que el Concretismo y el golpe del 64 son consanguíneos.

 


RP | Por cierto, tenemos en Brasil dos corrientes que se desarrollan en paralelo y que parecen formar la esquizofrenia fundamental de nuestra intelectualidad. Por un lado, una fuerte tradición dialéctica surgida del idealismo alemán, más concretamente de Hegel, busca la Bildung, el carácter formativo de nuestra nacionalidad a través del análisis de la literatura. Por otro lado, hay un camino que tiene sus raíces en la lingüística, en la semiología in nuce, en la ciencia positiva del siglo XIX y más tarde en el Estructuralismo, que se ocupa de los aspectos inmanentes del arte, y que nos dio el floral y juegos formales de toda esta poesía de velo y corona realizada en las últimas décadas. En consecuencia, a veces hacemos de la literatura un mero instrumento que expresa una esencia hipotética (nacionalidad), a veces la tomamos en sí misma y reducimos su significado a un enunciado discursivo (lenguaje), en contraste con el mundo, lo que francamente confieso no tengo idea de lo que va a ser. Esto demuestra que los dos grandes lineamientos del pensamiento y la producción poética están enfocados en la dualidad Forma versus Contenido. En tu libro Fogo nas Cartas dices que la poesía, a pesar de ser intransitiva, es hija de la alteridad. Esta definición, además de ser muy hermosa, parece negar de entrada estas falaces ambigüedades. ¿Cómo te posicionas frente a estas preguntas?

 

FM | Su lectura es cristalina e innegable. La persona que primero me llamó la atención sobre esto fue Roberto Piva. No podemos convertirnos en rehenes o cómplices de crímenes contra nuestro país o nuestro idioma. En rigor, la poesía es la contestación de estos conceptos. Hay un aspecto aparentemente negativo en la poesía, el del rechazo esencial. Incluso la afirmación es una negación, y esto se debe a que supone que algo debe ser impugnado. ¿Condición ambigua? Esto no es exactamente un sofisma. No puedo ponerme dentro del lenguaje si no estoy dentro de mí mismo, con las implicaciones naturales del ciudadano que soy. Incluso si viviera aislado del mundo, esa sería una forma de relacionarme con él. Así que no puedo escapar de mí mismo y de mis circunstancias, por mucho que quiera. Por eso me refiero a muchos de nuestros poetas como autistas. La llamada autonomía –o su propia voz, como se le quiera llamar– es el resultado no del aislamiento, sino de sumergirse en todas las aguas. En rigor, no elegimos el infierno donde queremos ser Dante. Pero nunca llegaremos a ninguna estación por el camino inexpresivo de nuestros poetas ignorantes.

 

RP | Defiende la unión indisoluble entre la vida y el arte. ¿No puede generar esto algunas dificultades a la hora de evaluar la obra artística y su valor objetivo, en la medida en que la vincula muy directamente con su creador y su biografía?

 

FM | No lo creo. La biografía de un poeta está intrínsecamente ligada a una perspectiva de deambular, de pensar en peregrinaje, de un modo que no veo cómo darle a la vida o a la obra una dimensión incuestionable. Los valores objetivos son una responsabilidad de la sociedad de consumo. La creación artística tiene un valor intrínseco, la suma de lo objetivo y lo subjetivo. Es el retrato hablado de quien lo crea. Mayor prueba de lo que hablo la obtenemos cuando conocemos al autor de alguno de esos versos anodinos que se publican por doquier. ¿Cuál es la biografía posible de los poetas brasileños, por ejemplo, de mi generación?

 

RP | Gran parte de nuestra miseria económica radica y corona nuestra dependencia cultural. Aun así, parece que cada vez hay menos debate artístico en el ámbito civil, es decir, motivado por proyectos impersonales y colectivos sobre el arte. ¿Cuál es su diagnóstico de la poesía brasileña actual, perdonando la amplitud del tema y de la pregunta?

 

FM | No hay perdón para la amplitud. No sufrimos exactamente de una dependencia cultural del tipo de una invasión, si el término es correcto. Hay suficiente cultura en el país para convertirlo en una gran nación. Siempre pienso en la música y me pregunto cómo es posible que el choro se haya convertido en algo de casi nula percepción en nuestra tradición musical. Ahora bien, el choro funda prácticamente un legado esencialmente brasileño. La Bossa Nova viene después. Me parece absurdo que no se pueda hablar con los poetas brasileños de música o de teatro o de cine, por ejemplo. ¿Qué clase de mundo aparte están construyendo? Y aun en la materia candente de la poesía, pocos traspasan las vallas de los lugares comunes, y algunos incluso muestran, con peculiar estupidez, síntomas de obsesión enciclopédica. Ahora, vivimos en un país donde la miseria intelectual determina la miseria social. Bien podemos entender todo el vertido de prejuicios o rechazos en torno a cualquier forma distinta de abordar el tema. Para que un diagnóstico sea posible, tendríamos que evocar toda una tradición fraudulenta, lo que supondría volcar tumbas, reconsiderar decretos de genialidad, revisar bitácoras etc., porque de lo contrario no lograríamos una relación justa entre pasado y presente. Finalmente, tendríamos que afrontar un largo proceso de desmi(s)tificación. Resulta que los nuevos talentos se dan a la luz de esta deformación cultural, creando un círculo vicioso que a nadie le interesa romper. No quiero decir con esto que suframos una enfermedad incurable. Es importante, sin embargo, recordar que es sólo a través de la rebelión, la negación, la insumisión, en relación con los cánones, que encontramos una razón de ser para la poesía.

 

03 | O português Nicolau Saião (1946) é poeta e artista plástico, com atividades ligadas ao Surrealismo desde o princípio, quando participou de várias mostras internacionais de arte postal. Em 1984, juntamente com Mário Cesariny (1923-2006) e Fernando Cabral Martins (1950), organizou a exposição O Fantástico e o Maravilhoso. Estudioso e tradutor da obra de H. P. Lovecraft, em 2002 organizou a primeira edição integral em todo o mundo de Fungi From Yuggoth (1943), tendo também a ilustrado. Quando em 2006 organizei o volume Olhares perdidos, disse a respeito de seu autor: o olho posto sobre a obra de Nicolau Saião, o convívio com ela, ir tomando seu pulso a cada desdobramento de imagens, sondando como as presenças evocadas saltam do plano poético para a plástica, como ele rabisca imagens que depois transitam com exímia vertigem de um ponto a outro, essa intimidade de figuras que saem e entram a todo instante em salas aparentemente distintas, exuberância serena com que o poeta se mostra e ao mesmo tempo oculta partes de si, dá-nos uma prazerosa sensação de entrar no espelho como se tratasse de um mergulho na memória. Este é o poema central de sua obra: trazer de volta da transfixação da linguagem o que cada um de nós considera único em sua experiência. Dentre seus livros: Os objetos inquietantes (1992) e Flauta de Pan (1998). Em nossas conversas virtuais, o Surrealismo está sempre na pauta, particularizando ações e realizando algumas boas cumplicidades, incluindo suas valiosas colaborações para a Agulha Revista de Cultura. Em uma dessas conversas, Nicolau Saião me disse: No que me diz parte, a viagem pessoal dentro do surrealismo tem sempre sido uma heterodoxa maneira de encarar o mundo e os seus prestígios ou apoquentações dum ponto de vista filho da curiosidade, da indagação visando as possíveis descobertas, da ligação aos segredos da existência a que podemos ter algum acesso se mantivermos a mente aberta e atenta ao que se vai passando e que vem a seguir ao que se passou em anos de que a nossa vida esteve repleta – não só os factos da história social, quotidiana, mas tudo o que se pôde imaginar de fecundo ou mesmo possível: a magia que parte da escrita ou a ela conduz, a pintura e tudo o resto que nestas duas se consubstanciam. 

Floriano Martins

  

 

∞ índice

 

BERTA LUCÍA ESTRADA, FLORIANO MARTINS | El día en que Robert Wadlow se encuentra con el hombre-orquesta François Rabelais

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CARLOS M. LUIS | Benjamin Péret o el mundo al revés

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CARLOS M. LUIS | Ludwig Zeller y las estructuras maravillosas de la creación

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CLAUDIO WILLER | Mais sobre surrealismo e filosofia: a questão do sujeito

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DAWN ADES | A criação infinita em Maria Martins

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FLÁVIA FALLEIROS | Notas sobre o mito literário de Paris: de Restif de la Bretonne aos surrealistas

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FLORIANO MARTINS | Joyce Mansour e as gavetas do mistério

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FLORIANO MARTINS | Una conversación con José Antonio Moreno Jurado sobre el surrealismo en Grecia

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GIUSEPPE GATTI RICCARDI| La risa transoceánica de Vicente Huidobro y Hans Arp. Ironía y parodia como fundamento de la escritura a cuatro manos de Tres inmensas novelas

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LUIS FERNANDO CUARTAS | Punto Seguido, un camino que tiene corazón

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Nicolau Saião


Agulha Revista de Cultura

Série SURREALISMO SURREALISTAS # 15

Número 214 | agosto de 2022

Artista convidado: Nicolau Saião (Portugal, 1946)

editor geral | FLORIANO MARTINS | floriano.agulha@gmail.com

editor assistente | MÁRCIO SIMÕES | mxsimoes@hotmail.com

concepção editorial, logo, design, revisão de textos & difusão | FLORIANO MARTINS

ARC Edições © 2022

 






                


 

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LUIS FERNANDO CUARTAS | Punto Seguido, un camino que tiene corazón

 


Suena algo ya lejano ese 17 de octubre de 1979, cuando en medio de las más grandes dificultades nace Punto Seguido. Inicialmente John Sosa que siempre le ha puesto el mayor empeño, Jesús Rubén Pasos y Pablo Lerín, conformaron un equipo para sacar una publicación sin periodicidad, autónoma, y sin compromisos de partido o de religión alguna, con un fin contestatario, pero a la vez estético, con propuestas novedosas sobre el acto poético en la ciudad. Luego ya para el año siguiente me vinculé como aliado, proponiendo textos y algunos de mis diseños de portada. Poco a poco me convertí en uno más en la planta de Creación. Por esta publicación han pasado fuera de Chucho y Pablo, Jorge Valencia que hizo de corresponsal en el exterior por exilio voluntario. Miguel Ángel Puerta, que posteriormente se dedicó al teatro. Wilson Frank, que una vez renunció por exceso de poesía y en parte por sus múltiples ocupaciones con el cuidado de su madre y su oficio de vendedor de cielos en una calle de Medellín. Oscar González que también ha estado y se ha retirado como también ha vuelto con cada vez mayor ahínco. Carlos Bedoya, también con una intermitente presencia, pero que se ha vuelto un gran apoyo y colaborador y parte del equipo de dirección. En mi caso, Luis Fernando Cuartas, desde que se vinculó ha estado con el trabajo de dicha publicación aportando y creando nexos para que la publicación siga existiendo. En un tiempo también estuvo vinculada la poeta Lucía Estrada, pero ella pronto se desarraigó de la plata de creación y eventualmente nos menciona y nos colabora.

Ha decir de John Sosa su fundador y el personaje de mayor aliento dentro de ella, no existe una figura como Director, pues cada uno participa activamente de acuerdo a sus capacidades y dones, tal vez una manera de percibir el acto artístico desde los falansterios del filósofo de las utopías Charles Fourier, no sólo mencionado en nuestras conversaciones, evocado y publicado algo sobre él. Primero publicada en papel edad media, con portada en propalcote. En 1990, nos ganamos una beca de Colcultura, hoy ministerio de Cultura, que permitió poder hacer varias en menos tiempo. Casi siempre sin recursos podemos aspirar a una cada año. Siempre les hemos apostado a escritores, artistas, cineastas, músicos que son desconocidos en el medio o poco difundidos. Como bien lo ha dicho John Sosa “a caballos que corren por primera vez”, en una clara alusión a visibilizar a los autores poco publicados y que muestran una gran calidad.

Con una distribución precaria en lo económico pero grande en su acción. Ha Llegado a muchas manos, se ha leído en Bogotá, Manizales, Pereira, Cartagena, Barranquilla, en Venezuela, Panamá, Chile, Argentina, Cuba, Estados Unidos, Brasil, Portugal, en Suecia, Francia, y otros países que, sin redes de internet, a costo de correo, ha salido y se ha conocido en muchos lectores del mundo.

En cada edición se han invitado a poetas, ensayistas, artistas plásticos para que publiquen y muestren sus obras. Creando unos nexos de fraternidad y apoyo muy estimulantes y necesarios para poder continuar.

Inicialmente tenían una mariposa, como logo, y propiciábamos un espacio que se llamaba “Poesía al Aire Libre”, donde podíamos movernos con recitales por toda la ciudad y por otras ciudades donde fuéramos invitados. Luego llegó la Hormiga, símbolo de fortaleza y de precariedad. La hormiga es de los animales más fuertes que han existido, no sólo por su supervivencia desde tiempos prehistóricos, también por ser capaz de levantar más de ocho veces su propio peso, cosa que no lo ha hecho ni el mejor alza-pesista del mundo. Pero son débiles, las aplastan, las barren, las desconocen, las fumigan, tal como pasa con la poesía, el arte que no se afina con el poder o con los efectos mercantilistas de la cultura.

Por eso decimos que Punto Seguido es un camino que tiene corazón, es una manera de vivir, no es una asociación de asalariados, ni va gozar de jubilación, es una filosofía del devenir.

Cuando John Sosa y Jesús Rubén Pasos concibieron la publicación era en hojas en mimeógrafo, técnica ya inexistente. El logo del PS, junto es de una caricaturista amigo, inicialmente era una publicación entre amigos, de círculos de afectos entre poetas. Los primeros números fueron posibles vendiendo papel periódico y reciclado por kilos, para conseguir los fondos. Se llevaban en carretillas y se vendían en un lugar de Medellín llamado Guayaquil, parte de lo que quedaba en el sindicato de maestros donde John trabajó y en un banco donde trabajaran otros de los compañeros. Se trabajaba a deuda con las tipografías, muchas de ellas muy generosas nos permitían un pago holgado y por cuotas hasta que se saldara la revista. Se han comprometido las primas navideñas, algo de los salarios, algunos “fiados” y el apoyo de varias personas solidarias.


Hace mucho tiempo nos atrevimos a publicar unas traducciones de Pink Floyd, estaba recién llegada la película The Wall, el Muro, fue un éxito total entre los jóvenes, algunos retrógrados de la vieja izquierda sólo veían una promoción gringa y una película de alienación. Mas estos poemas resultaron un gran detonante y una crítica dura a la educación. La publicación misma resultó muy bien vista por poetas surrealistas en Suecia y Francia, las revistas Ojo de Aguijón y Dunganon, que nos abrió un mayor reconocimiento y que permitió que nos conociéramos más en nuestro medio. Muchas amistades hemos mantenido desde esos primeros años con amigos de Costa Rica, Brasil, México, Panamá, Cuba, Nicaragua, y en muchas publicaciones del país. No podemos olvidar hemos tenido también una gran solidaridad, afecto y amistad con la revista Puesto de Combate de nuestro amigo Milciades Arévalo y su editorial de la sociedad de la Imaginación.

En una lejana editorial decíamos, tal vez vislumbrando nuestros vuelos:

 

Quizás un desabrido anhelo de insurgencia, un temblor de abismos en el alma o la música oculta que vibra en las tinieblas nos llamó a publicar Punto Seguido. Lo cierto es que a cuatro años de labor este tributo propio no es menos desgarrado que la antigua soledad de los comienzos. De un tiempo acá, esta aventura incorregible se ha cargado de risa, de plutónico miedo, de locura y resistencia. Nada de prodigio, de dioses tutelares. Ha sido como abrir agujeros en el agua.

 

Una publicación que llegó a venderse a treinta pesos, y que a duras penas se pagaba se daba el lujo de hacer caratulas y diseños de una gran creatividad y belleza. Salía y siempre era una fiesta verla circular por nuestras calles. Motivo de encuentro y celebración. Irrumpía en lo cotidiano, hacia un performance en media vía, invitaba aliados y amigos, en un acto en honor a San Juan de La Cruz, no por católicos apostólicos, sino por el convencimiento de que este poeta del Siglo de Oro español, en su poesía mística entre castellana y mozárabe, abrió un destello diferente, un legado de mestizaje cultural y de evocación del rito como un acto simbólico que nos une con lo abisal y lo innombrable. Por eso siempre el lanzamiento de la revista se convirtió en un acto esperado por muchos.

Durante todo este tiempo ha servido para descubrirnos y redescubrirnos a nosotros mismos. Con la revista se logró salir en la primera época de la revolución de Nicaragua, con una muestra de poesía y música y se estuvo en Brasil en un encuentro en la Universidad de Pernambuco. Hemos estado en eventos en Bogotá, Pereira, Manizales, encuentros nacionales de revistas literarias, ferias del libro, recitales y talleres donde nuestra presencia ha servido para dinamizar procesos colectivos Se ha tratado de romper barreras de la literatura academicista, acartonada o lejana a los devenires históricos, sin caer en el panfleto o en visiones partidistas.

Hemos sido testigos de lo que se escribe y se publica en bares, tabernas, escondrijos urbanos, como un acto de resistencia intelectual, libre y sin cortapisas con los mendrugos estatales. Todo lo que hemos ganado se ha debido a nuestro esfuerzo y al amor y el apoyo de nuestros cómplices.

Existe una sección en nuestra revista que se llama “Tropas del espacio”, donde damos cuenta de cómplices, aliados y amigos. Seres como Humberto Gualde desde Panamá, Floriano Martins desde Brasil, Alfonso Peña de Costa Rica, nos han acompañado desde hace muchos años. Revistas como Heresiarca, Martes trece, Maldoror, la publicación de Baciu en Honolulú, publicaciones con Chile, Canadá, que han hecho memorables envíos y han enriquecido nuestra publicación.

Con el libro Madan Destino dimos cuenta de 25 años de publicar poetas locales, donde sacamos una bella antología que hoy por hoy se hace un libro de consulta sobre la poesía en Colombia.

Como lo expresamos en pasada entrevista con Agulha Revista de Cultura, de Brasil, la revista es un acto por la vida en toda su magnificación: Un poema es una bomba pero es distinta su detonación a una granada de fragmentación. La poesía llama a una acción múltiple sobre la vida, también se establece como un combate contra la estupidez, como bien lo decía Aldo Pellegrini: es una lucha contra el idiotismo que pretende sujetar formas libertarias a credos publicitarios de la política o la religión.

Es cierto que cada poema es un volcán, pero a la vez que dignifica la condición del creador, aglutina a seres con la capacidad de soñar elementos en común y luego explota, hace irrupción sobre gran parte de la población. La revista entra a muchos jóvenes de la ciudad, taxistas, transeúntes, escritores, es una piedra y una flor, un farol y una serpiente, es un licor y un beso. No mata, en el sentido que no reivindica el puñal ni la bala, pero si crea heridas de por vida, raya el alma y hace crear adictos a una manera libre de concebir la vida.

Existe otra revista en Medellín de mucha trayectoria, la revista Prometeo, publicación del año 1982, fundada por Fernando Rendón, donde se reúnen inicialmente poetas como Gabriel Jaime Franco, Luis Eduardo Rendón, Rafael Patiño, Juan Diego Tamayo, Ángela García, Jota Sánchez, Javier Naranjo, Jairo Guzmán, entre otros. Con ella hemos tenido una línea de confraternidad, admiramos su trabajo cultural, aunque hemos tenido desavenencias nunca hemos despotricado de su labor.


Las dos revistas de mayor permanencia en Medellín son Prometeo cuando aún era revista y no sólo Festival y Punto Seguido. Muchos antes del Festival ambas revistas mantenían actividades dentro de la ciudad de Medellín. Junto con otras publicaciones hemos mantenido unas relaciones de apoyo y de respeto mutuos. Valorando mucho el festival por su actividad divulgadora y su capacidad de convocar diverso público a sus recitales, creemos que en la ciudad existen diversos proyectos que durante todo el año mantienen vivas estas actividades. Es precisamente eso, unas condiciones proclives y un público creciente cultivado de diversas maneras, que hacen posible el mismo Festival. Punto Seguido ha mantenido una visión crítica frente al Festival, pero en ningún momento de desacreditación, ni difamación. Unas relaciones de amistad guardando diferencias y creando un ambiente de colaboración sin perder la identidad de cada publicación. Por vías diferentes, con formas de comunicación y de concebir el hacer revista distintas, pero con el claro afecto por un Festival que lleva tantos años y que se ha ganado el cariño de muchos.

Nuestro contacto con el surrealismo se ha dado como un encuentro de admiraciones y compañías. Nuestro país es surreal por antonomasia, aquí pasa de todo y sigue siendo mágico. Grandes poetas como Raúl Henao, Oscar González, Carlos Bedoya, Eugenia Sánchez Nieto, contactos tan importantes como el de Orieta Lozano, el mismo Juan Manuel Roca con el cual hemos podido compartir más de una vez en eventos y en correspondencia, nos han creado un panorama más abierto sobre la literatura y hemos logrado relacionar nuestra labor con o más granado del surrealismo vivo a nivel mundial. Nos hemos puesto en situación, las lecturas, los diseños, los personajes convocados, las relaciones adquiridas son de un corte autónomo, poéticamente libre, de una gran imaginación y un indudable sentido de la libertad y el deseo.

Somos Heterodoxos, nada de dogmas ni confesiones de fe. Nuestra revista es una postura frente a la vida, confrontar pensamientos estáticos, ser como el pez soluble de Breton, en medio de dificultades y desasosiegos. Rompimos con la vieja izquierda manca y taciturna, apostamos a nuevos creadores y no nos comprometemos con las dictaduras, ni ninguna forma de violentar la dignidad humana.

Los listados que apuntan a calificar de buenos o malos poetas son sospechosos de academicismos acartonados. Es notoria nuestra predilección por diversos autores, una inquietante búsqueda nos ha aproximado a manifestaciones poéticas que más nos atraen. Para nadie es desconocido nuestra predilección por una poesía con marcados acentos surrealistas, una gran relación con elementos simbólicos, con formas de trastocar órdenes ordinarias del mundo, de acariciar la superficie para saber de lo más hondo, de pretender buscar el habla de los seres que no hablan, de redescubrir en las cosas nimias y simples el grado de profundidad que se merecen. La belleza de lo común como lámpara de lo cotidiano. Rimbaud no dejara de ser un gran poeta, un poeta de la modernidad, un ser que logra descubrir que yo soy otro y que las vocales se condensan en colores. Barco de la ebriedad poética por excelencia. Lautréamont, el montevideano, amante del vuelo de los pájaros y las ecuaciones del sol, no deja de ser sorprendente, una herida al plano y blanco gusto público, desgargante, pero bello, azaroso pero tierno. Enrique Molina el marinero de los gatos, sigue palpitando con nosotros. Así con ellos muchos más, Eunice Odio, Blanca Varela, Antonio Ramos Sucre, Cesar Moro, Carmen Bruna, Juan Calzadilla, E. Westphalen, Aldo Pellegrini, Rosamel del Valle, Teófilo Cid, Carlos Bedoya, Raúl Henao, Floriano Martins, Oscar González, Lucía Estrada, Alfonso Peña, Ángela García, Oscar Peláez, siguiendo con muchas propuestas más que han pasado por nuestra Revista y que durante cuarenta años han alimentado una manera heterodoxa de ver las fuentes múltiples de la poesía. No podemos decir que sean la mejor expresión poética, siempre habrá nuevos mundos por descubrir. No podemos establecer que los poetas que han poblado nuestra casa de hormigas sean estáticos, siempre aparecerán nuevos en escena, la revista es abierta, tiene los ojos en la poesía que nos toque y nos trasforme. Nuestra cofradía, si así se puede llamar, es un pacto con la lujuria de la palabra, con los dulces venenos de la imaginación, un susurro provocador, una seducción, más no un compromiso con tías y tíos culturales de ocasión.

No hace mucho junto con otras publicaciones hicimos una antología de poetas en Medellín, la muestra Poesía en Medellín 1950-2011 que, en palabras de Consuelo Hernández, una de sus prologuistas, “es un hito en la historia de la poesía antioqueña que, por primera vez, cristaliza un esfuerzo colectivo donde confluyen la solidaridad y las diferencias a través de los poetas y de algunas de las más reconocidas revistas de la ciudad”.

El comité editorial de la Muestra estuvo conformado por representantes de algunas de las publicaciones poéticas que han difundido de manera más persistente la poesía en Medellín: la revista Interregno (Omar Castillo), Prometeo (Fernando Rendón, Gabriel Jaime Franco), Punto Seguido (John Sosa y Fernando Cuartas), y el periódico cultural El Transeúnte (Carlos Enrique Sierra).

La creatividad de John Sosa ha logrado sacar varias publicaciones alrededor de Punto Seguido con carácter más independiente, como Dorada Cometa y el Plateado Viento, La Cuerda, algunos fanzines, y una gran promoción por las artes del vuelo, la música y las cometas.

Tanto Oscar, Carlos y Fernando por su parte y desde sus medios han sacado publicaciones, sus libros y han podido mostrar sus trabajos en diferentes espacios. Cada uno gozando de gran autonomía, pero a la vez proponiendo, alternando y disfrutando de la revista Punto Seguido.

Esperamos poder continuar con mejores fuerzas y con nuevos giros, pues la vida no es estática y siempre nos sorprende con una nueva hormiga.

En el momento se han presentado crisis y algunas diferencias que han hecho que yo ya no esté en dicha publicación, cosa que de verdad me ha dolido, más lo mejor es seguir tomando vuelo, no aceptar condottieres, ni politburó, ni direcciones verticales, prefiero hacer que la amistad perdure, que sigamos creando y que algún día pueda estar en dicho grupo, con el que he tenido tan gratas experiencias.

Cuando iniciamos lecturas trasformadoras como conocer los textos de Enrique Molina, César Moro, Humberto Díaz-Casanueva, Olga Orozco, Aldo Pellegrini, Emilio Westphalen, Rosamel del Valle, Enrique Gómez-Correa, Carlos Latorre Oliverio Girondo, Pablo de Rokha, Juan José Ceselli, entre muchos más, sentimos que no estábamos solos, que existía una pléyade de poetas, pintores, músicos, cineastas, que se cruzaban con las actividades de la revista.

El encuentro con el surrealismo es lo más surrealista que nos ha pasado, encontrar poemas rebeldes en el rock, en los grafitis, en bibliotecas semi-clandestinas contrarias a una literatura falsamente amorosa, de un costumbrismo ramplón, o de una izquierda absurda y segregacionista, era encontrar una fuente enriquecedora, libertaria, lúdica, una esperanza entre lo acartonado, los lugares comunes, las carreras literarias en pos de halagos y aplausos, entre una clientela amarrada en clubes y sociedades de autoelogios.


Conocer obras como las de Matta, Emilo Ortiz, Luis Solari, poder leer traducciones y textos originales de Louis Aragón, Buñuel, Max Ernest, Tristan Tzara, era un goce imperdible. Hicimos amigos de Dinamarca, Checoslovaquia, Estados Unidos, Japón, Francia, Canadá, entre otros haciendo intercambio epistolar e intercambiando textos, collages, fotografías y hasta partituras de algunos amigos. Punto Seguido fue una fiesta entre actividades de barriada, sindicatos, tabernas, cementerios, actos públicos, marchas, performances, visitas a otras ciudades creando como bien lo decíamos una pandilla de desheredados.

No hace mucho logramos participar en una muestra de revistas hechas en Medellín, donde dimos cuenta que desde 1970 han pasado, existido y resistido más de 60 publicaciones, recogimos archivos, hicimos textos y presentamos dicha muestra con gran admiración y sorpresa de los participantes.

La revista aún es editada con mucha precariedad económica, ha tenido reconocimientos y apoyos de amigos, de otros editores, de colegas con los cuales se han tejido amistades y complicidades.

Yo mismo podría decirme que Punto Seguido fue una escuela, una formación, un afecto, un poder reconocer, admirar y divulgar otros procesos similares. Lamento mucho el haber sido expulsado como en los viejos tiempos de las militancias sectarias, donde no siempre mediaba el dialogo y los correctivos concertados.

Sigo respetando y queriendo a John Sosa, a Oscar González, a Carlos Bedoya, a Pablo Carrillo nuestro editor, junto con muchos aliados que logramos construir en el proceso.

Hoy en día, sin lugar a dudas el surrealismo está en los jóvenes, en las calles, en los parques, en las manifestaciones políticas creativas y audaces, en la música, el video, la danza, en tomas artísticas, en museos abiertos y en expresiones que circulan en la web, actos con los cuales nos hemos emparentado y que queremos seguir apoyando.

Algunos enlaces donde han salido comentarios sobre la revista:

www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-16830  

http://elgavieroperiodicoliterario.blogspot.com/2019/01/homenaje-la-revista-punto-seguido.html

https://neonadaismo2011.blogspot.com/2010/12/punto-seguido-53.html

www.elcolombiano.com/cultura/literatura/el-raro-caso-de-las-revistas-literarias-longevas-CE7565747

www.jornaldepoesia.jor.br/ag53revista2.htm

www.festivaldepoesiademedellin.org/es/Diario/01_06_11.html

https://medellin.unal.edu.co/revista-extension-cultural/index.php/biografias/228-carlos-bedoya-correa

www.jorgeorlandomelo.com/bajar/revistas_suplementos_literarios.pdf

http://mediaisla.net/revista/2010/06/el-libro-de-andromeda-sobre-la-poesia-de-john-sosa/

Mi nombre es Fernando Cuartas Acosta. Me dicen Gato. Nacido, en el municipio de Bello-Antioquia-Colombia. Hace varias seis décadas y unos tres suspiros más. De una familia con siete hermanos, una madre educadora que ahora habita las guarderías del cielo, y un padre, que ya salió para otra dimensión distinta a esta tierra, que era la cordialidad y las relaciones humanas con todo el vecindario. De ahí la lúdica, las trenzas comunicativas, el deseo de vivenciar los barrios, una poética de calles y laberínticas expresiones de ciudad. He vivido en Medellín y en San Pedro de los Milagros, con un proyecto editorial y revista llamada Punto Seguido, al lado de John Sosa y su grupo de colaboradores. Miembro fundador de publicación y del trabajo divulgativo Laberinto Lunario, de la Universidad Nacional. Cofundador del colectivo Luna Poema Encuentro, de la Universidad Nacional. Colaborador con grupos de cuenteros, con el Taller de Luna, de la Universidad Nacional. Ha publicado en el Diario del Caribe, en el suplemento del Colombiano, en Vanguardia Liberal. Textos aparecen en la antología de Poetas en Abril, de Luz Eugenia Sierra. La revista Dunganon publicó una plaqueta con textos de John Sosa, Jesús Rubén Pasos, Carlos Bedoya, Oscar González, Raúl Henao y varios colaboradores más – dicha revista es de Suecia. En la revista francesa Ojo de Aguijon, aparece una antología de poemas. Igual tengo muchos ensayos publicados en Agulha Revista de Cultura, en Brasil. Asesor cultural y actuante con comunidades en proyectos de literatura infantil y juvenil. Con varias casas de la cultura de municipios de Antioquia, con la casa de la cultura de Abejorral, Supía, Jardín, Santo Domingo, entre otras. Proyectos lúdicos con el Jardín Botánico, con Barbosa, con Comunidades barriales, que ha permitido un buen recorrido de ciudad. Sigo siendo gato y nubólogo, me gusta caminar y contar historias. Coordino el Taller de Viajes por la Literatura de la Universidad Nacional. He salido con Cominería Colombia, OCA, organización caminera de Antioquia, Medellín Bungee, grupos de caminantes y el taller de literatura y paisaje, con Bermejo Mundo, proyecto re recuperación patrimonial con mi amigo Carlos Vásquez. Seguimos soñando. Tengo mis manos abiertas y soy amigo del Universo.


 


LUIS FERNANDO CUARTAS
 (Colombia, 1956). Poeta, ensayista, fue uno de los fundadores de la revista de poesía Punto Seguido. Es Cofundador del espacio poético Laberinto Lunario. Algunos de sus poemas han sido publicados en periódicos y revistas de Colombia, Estados Unidos, Francia y Suecia. Entre sus libros, aún no editados, se encuentran: Delitos del paraísoEl libro de los objetos con ojos; y La luna de los lunes. Asesor cultural y actuante con comunidades en proyectos de literatura infantil y juvenil. Con varias casas de la cultura de municipios de Antioquia, con la casa de la cultura de Abejorral, Supía, Jardín, Santo Domingo, entre otras. Proyectos lúdicos con el Jardín Botánico, con Barbosa, con Comunidades barriales, que ha permitido un buen recorrido de ciudad. Coordina el Taller de Viajes por la Literatura de la Universidad Nacional.
 

 


NICOLAU SAIÃO (Portugal, 1946) | Poeta, ensaísta, tradutor e artista plástico, com atividades ligadas ao Surrealismo desde o princípio, quando participou de várias mostras internacionais de arte postal. Em 1984, juntamente com Mário Cesariny (1923-2006) e Fernando Cabral Martins (1950), organizou a exposição O Fantástico e o Maravilhoso. Estudioso e tradutor da obra de H. P. Lovecraft, em 2002 organizou a primeira edição integral em todo o mundo de Fungi From Yuggoth (1943), tendo também a ilustrado. Dentre seus livros: Os objetos inquietantes (1992), Flauta de Pan (1998) e Olhares perdidos (2006).

 



Agulha Revista de Cultura

Série SURREALISMO SURREALISTAS # 15

Número 214 | agosto de 2022

Artista convidado: Nicolau Saião (Portugal, 1946)

editor geral | FLORIANO MARTINS | floriano.agulha@gmail.com

editor assistente | MÁRCIO SIMÕES | mxsimoes@hotmail.com

concepção editorial, logo, design, revisão de textos & difusão | FLORIANO MARTINS

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