terça-feira, 18 de agosto de 2020

ACTO IX | Los símbolos futuros

EL MUSEO DEL VISIONARIO, de Floriano Martins y Berta Lucía Estrada

 

Las palabras de los futuros símbolos están incrustadas en esta pared. 

MARIA LÚCIA DAL FARRA

 

SULA MANITA

Las sombras están asociadas con la caída de todas las cosas. Lie-tse soñó con el día en que la sombra fuera un reflejo de la espontaneidad. Sin embargo, ni siquiera el teatro de sombras que surgió en Indonesia pudo hacer que la sombra fuera confiable. Aunque es la segunda naturaleza humana, la sombra a veces se libera y refleja una apariencia distinta de los actos que alimentan la vida.

 

LA SEÑORA KNORR

[rascando el suelo como una gallina] ¿Quiere decir que las sombras pueden tomar una dirección diferente a los movimientos humanos? ¿Por eso los griegos celebraban sacrificios a los muertos al mediodía?

 

SULA MANITA

Ciertamente. La hora sin sombra es la única en la que el hombre es libre de evitar que sus acciones sean distorsionadas por los reflejos de la luz…

 

CHINELA ALVES

Y nuestras sombras cuando volamos o morimos, ¿a dónde van?

 

SULA MANITA

¿Recuerdan a Junichiro Tanizaki? Nadie como él para hacer un elogio de la sombra. Mientras que para los occidentales lo importante es la luz y la perfección, para los japoneses el juego de sombras y la imperfección de una pared desnuda o la soledad de un retrete son el summum del refinamiento. Tanizaki resalta que lo más importante es poder apreciar los objetos desde su belleza natural, en cierta forma primitiva, sin ningún tipo de artificios. Incluso afirma que en Occidente buscamos el centro de la luz; por eso no nos importa sentarnos debajo del foco potente de un bombillo. Mientras que los japoneses son conscientes que las sombras le ponen máscaras a la realidad, sugieren, no enseñan, no dictaminan un único concepto ni dictan una verdad revelada. La sombra es, en cierta forma, el único sendero por el que deberíamos transitar.

 

ARLEQUINA KRACOVIA

Las sombras nos permiten dudar. La duda debería ser la brújula de nuestra existencia; debería ser el centro de todo pensamiento filosófico; no en vano, la ciencia se basa en ella.

 

LA SEÑORA KNORR

¿Podría decirse que nuestros pensamientos, o incluso nuestra energía cósmica, se incrustarían en las paredes? ¿Quieren decir que en las sombras estaría la clave de nuestro devenir en el mundo? ¿Es una especie de oráculo? ¿Siempre hemos tenido a Delfos delante del retrete y no lo sabíamos? Ahora entiendo porqué cada vez que me encierro en él, los caminos se me hacen más transitables.

 

CHINELA ALVES

Y yo que creía que las sombras solo eran una especie de hechizo; por eso temblaba cada vez que me enfrentaba a mi propia sombra.

 

SULA MANITA

Quizás lo que pasa con la sombra pasa con el fuego: la imposibilidad de depurarlo. Como no hay forma de quemar la sombra, solo puede rendirse a sí misma. Y su agilidad no le permite iluminarse. Además, hay una sombra que está por encima de todas las demás, que es la sombra oculta, la sombra de una sombra.

 

CHINELA ALVES

Ahora me estás confundiendo. Si las sombras se alimentan de luces, su interior debe estar completamente iluminado, ¿verdad? Las religiones se alimentan de espíritus caídos, por lo que están podridas por dentro.

 

ARLEQUINA KRACOVIA

La sombra es el gran mito de la discontinuidad. La señora Matsuko Morita, la tercera esposa de Junichiro Tanizaki, abrió las puertas de su casa a cualquiera que buscara un suministro espiritual. A todos ellos les dijo: cuando te encuentras bien, es señal de que tu sombra se ha disipado. Puede que Matsuko no lo supiera, pero aquí estaba creando un teatro sublime.

 

LA SEÑORA KNORR

La casa de la sombra sublime y su doble.

 

CHINELA ALVES

¿Una casa solo para las sombras?

 

ARLEQUINA KRACOVIA

Sí, el hogar de los misterios esenciales. Lugar sagrado donde la catarsis reconoce su poder sobre todos los seres vivos. En el teatro podemos podar nuestras sombras y atenuar las luces por su fracaso.

 

SULA MANITA

Podar nuestras sombras… una casa para las sombras… Hermosa definición del teatro. Los actores sabemos muy bien que nadie puede escapar a sí mismo; por eso los exiliados llevan consigo la melancolía, el saudade impregnado en la piel, ¿o será más bien impregnado en la sombra? En la sombra están escritas nuestras propias pesadillas, los fracasos, los miedos. La sombra es una enorme cicatriz que nos recuerda la fragilidad de la existencia. Nos recuerda que el mundo no es perfecto, que se mueve precisamente entre un terreno de luces y de sombras.

 

ARLEQUINA KRACOVIA

Cuentan que cuando Alejandro Magno era apenas un niño acompañó al domador de caballos de su padre que trataba de amansar un caballo indómito sin lograr su cometido. Alejandro observó al animal durante días; hasta que una mañana decidió montarlo. Bucéfalo, el que temía a su propia sombra, se rindió ante Alejandro cuando él lo obligó a cabalgar con la mirada puesta en dirección al sol. Cuando se bajó de su montura, Filipo II de Macedonia, su padre, le dijo: Búscate otro reino, hijo, pues Macedonia no es lo suficientemente grande para ti.

 

Las cuatro mujeres empiezan a cantar, improvisadamente:

 

SULA MANITA

Cuando nos miran las sombras

De estos harapos humanos

 

CHINELA ALVES

Vemos la luz encendida

Que es fruto de la decepción

 

LA SEÑORA KNORR

Las luces que importan son negras

Y no necesitan sus sombras

 

ARLEQUINA KRACOVIA

Las sombras son luces de un faro

Que llevamos en el corazón

 

SULA MANITA & CHINELA ALVES

Cuantos nombres dejamos atrás

Con sus voces siempre olvidadas

Cuantas luces que temen sus sombras

Y el fuego que nunca encendemos

 

LA SEÑORA KNORR & ARLEQUINA KRACOVIA

Las luces que bailan sus nombres

las escuchamos en la oscuridad

En el alma quemados los tréboles

rehacen el abismo a nuestros pies

 

SULA MANITA, CHINELA ALVES, LA SEÑORA KNORR & ARLEQUINA KRACOVIA

Luces, luces, luces, ¿qué hiciste con nuestras sombras?

Devoran el mantra afligido las sombras angustiadas

Cuantas horas pasamos al fuego cocinando los dolores

Y ahora no vemos rastro de lo que queda de nosotras

 

Lo que queda de nosotras

Lo que queda de nosotras

 

*****

 

Agulha Revista de Cultura

UMA AGULHA NO MUNDO INTEIRO

Número 156 | Agosto de 2020

Artista convidado: Franz Sedlacek (Áustria, 1891-1945)

editor geral | FLORIANO MARTINS | floriano.agulha@gmail.com

editor assistente | MÁRCIO SIMÕES | mxsimoes@hotmail.com

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revisão de textos & difusão | FLORIANO MARTINS | MÁRCIO SIMÕES

ARC Edições © 2020

 

 

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