Por eso celebro la publicación de este compendio de
poesía haitiana, dieciocho poetisas y poetas que escribieron en francés y en creol,
poemas escritos en esta última lengua, como “Touri” y “Men jan te pase”, ambos de
Félix Morisseau-Leroy [1] son recuperados en esta Mirada a los poetas haitianos
contemporáneos, selección y traducción de Francis Mestries. No es fácil, desde México,
acceder a los poemarios de poetas haitianos creolófonos como Raymond Chassagne,
René Philoctète, Franketienne o Syto Cavé, y menos aún a traducciones de su poesía
al español así, esta publicación contribuye a acercar la poesía haitiana francófona
y creolófona a los lectores hispanohablantes. Dieciocho poetisas y poetas haitianos
del siglo XX que, sin embargo, son herede ros de la palabra de sus antepasados,
los miles de africanos forzados a la esclavitud para hacer producir las riquezas
de la isla de Santo Domingo. En esos tiempos esa Palabra se expresó, primordialmente,
a través de la música y el baile, hablar y contar sólo se podía hacer en la noche,
por medio de murmullos, de gestos, de palabras que se hilaban, sin llegar a ser
gritos o aullidos que molestaran. Aunque, el dolor de ese tiempo siguió presente
como una herida jamás cerrada, como lo expresa Jean Fernand Brierre en su poema
“Black Soul” de 1947:
[…] Ustedes eran
la música y eran la [danza,
pero
persistía en las comisuras de sus labios,
se
desplegaba en las contorsiones de sus cuerpos
la
serpiente negra del dolor. […]. [2]
Este compendio de poesía se centra en las poetisas
y poetas haitianos con temporáneos, es decir, la poesía haitiana que se produce
de la década de 1940 a las primeras décadas de 2000. Durante este largo periodo,
la poesía haitiana atravesó por varios sucesos históricos y diferentes propuestas
estéticas que impactaron su devenir. En este sentido, Yves Chemla habla más que
de corrientes literarias en la literatura haitiana de generaciones de escritores.
Así, se pueden distinguir tres generaciones en este
comprendió: 1.- La generación de la Ocupación estadounidense (1915-1934), que da
lugar a las propuestas estéticas haitianas relacionadas con el surrealismo, como
es el caso de una parte de la poesía de los siguientes poetas aquí traducidos: Jean
Ferdinand Brierre, Félix Morisseau-Leroy y Magloire Saint-Aude.
Otra vertiente, dentro de esta misma generación fue
la propuesta estética del Indigenismo haitiano, [3] que atravesó la obra de Jacques
Roumain y Magloire Saint-Aude, aunque este último formó parte del Movimiento e,
incluso, años después fue secretario general de la revista Les Griots, se distanció
tempranamente de él. [4]
Finalmente, dentro de esta generación, está la vertiente
de lo que Yves Chemla y Yasmina Tippenhauer han llamado poesía y revolución, [5]
aquí estaría parte de la poesía de Jacques Roumain, René Depestre y la prosa poética
de Jacques Stephen Alexis.
No obstante, en la poesía de todos los poetas y poetisas
publicados en este compendio de poesía haitiana hay política, hay rebelión, que
no necesariamente tiene que expresarse a través de una revolución, el poeta Agusti
Bartra afirma que:
En
todos los poetas, en cuyas voces África suena y sueña, hay exasperación, resentimiento,
ecos del antiguo martirio, voluntad de independencia, desmesura, incendio revolucionario,
realismo fálico, fraternidad; pero en ninguno de ellos encontramos la conciencia
de la caída cósmica del espíritu cuyo muerto Dios no ha sido relevado por la vida.
Por eso, tal vez, han escrito la única poesía
política [negritas mías] de un siglo [el XX] en el cual la política se ha definido
por una carencia absoluta de poesía. [6]
En el mismo año de 1961, en el terreno literario, Anthony
Phelps creó el grupo Haïti Littéraire y su publicación la revista Semences. [8] En este compendio de poesía,
se presentan dos poetas más que pertenecieron a este grupo: René Philoctète y Davertige.
El siguiente fragmento de La isla desencadenada
(1962), prosa poética de Davertige, da una idea de lo que los jóvenes poetas de
este grupo buscaban:
Solo
soy un adolescente que busca comprenderse para conocer el mundo Oh vosotras farolas
apagadas en los párpados del día Oh alto mediodía entre los locos ilimitado como
viejos zombis cazoletas del sufrir Todas las voces vivaquean en el llano y en el
llanto de las plantaciones Ombligos al viento llorosos los ojos Omóplatos y cráneos
aceitosos sobre frascos de fetiches El ala ébano del sol calienta el campo y el
ciego lleva el peso de lo oscuro contra sus párpados Parias hermano mío os sigo
señaladme la senda de las fuentes. [9]
Dentro de la generación del Duvalierismo, también tuvo
lugar otra propuesta estética, el Movimiento del Espiralismo (mouvement spiralisme),
mejor conocido en español como El Espiralismo. Sobresalen, como figuras principales
de este movimiento: Franketienne, Jean Claude Fignolé, Bérard Cénatus y René Philoctète.
Entre 1963 y 1968, [10] este grupo aspiraba a: “rencontrar el sentido de una palabra
que se perdió en lo político y en la perversión”, [11] para ello buscaron experimentar
con el lenguaje a partir del caos y la discontinuidad, como se muestra en el siguiente
fragmento de “Amores delicias y órganos”:
[…]Caos creole
babel obsceno rapjazz polifónico de horrores de hoy donde me apeno a hallar el BelAir
de mis primeros amores con las delicias puras de hembras de mis órganos delirantes
en catedral agostada de jazz en divino deleite BelAir mi contraescarpa mi hermosa
escalera milagrosa en territorio país peligroso país inclinado país arrinconado
país frágil país de mármol país de porcelana país jamás país azar país siempre país
misterio país vida país la muerte cuando todo pasa y repasa en estética copuladora
de los imposibles y de los posibles enmarañados de sueños absurdos en mi bemol ficticio
[…][12]
Por otra parte, el poeta, dramaturgo y actor Syto Cavé,
desde el exilio en Nueva York, buscó presentar propuestas artísticas a través del
grupo de teatro Kouidor, que fundó en 1969. Su poesía, escrita mayor mente en creol,
fue difundida más que en libros impresos en discos grabados. [13] Su labor artística
y de difusión, es un ejemplo de cómo la diáspora haitiana se relacionó con sus compatriotas
que se quedaron en Haití, forjando lazos de trabajo y solidaridad, caracterizados
por una presencia que nunca fue ausencia. La poesía de Syto Cavé está presente en
este compendio y ésta es una de sus mayores aportaciones, ya que Cavé es un poeta
poco traducido en el ámbito hispanoparlante, aquí se presentan cinco de sus poemas.
Así como se ha tratado la idea de generaciones para
abarcar el devenir de la poesía haitiana, después de la caída de Jean Claude Duvalier
en 1986, se puede observar una mayor publicación de poesía en Haití y de nuevos
poetas, más que de generaciones, en este caso, se puede hablar del trabajo conjunto
de una generación anterior de poetas, que guiaron a la nueva generación, como es
el caso de Lyonel Trouillot, quien fue discípulo de René Philoctète. La obra de
Lyonel Trouillot, como novelista, [14] ha sido más traducida al español que su obra
como poeta, en este compendio de poesía hay cuatro poemas suyos, lo cual es otro
acierto, recupero un fragmento de “Ya no hay poema”:
[…] No te mandaré
poemas, amigo mío
¿Cómo
decir la presencia de la muerte en la vida?
Por
años guardé un pedazo de luna en mi bolsillo
Para
serenatas y tonadas
Y
desde entonces muchos muertos han pasado por mi vida
No
sé cuál de mis muertos se llevó mi pedazo de luna
Ofrecí
mi deseo de poema
A
todos los que amé y que ya no son
Todo
lo que te puedo ofrecer
Del
otro lado del mar
Es
un silencio que naufraga.
[15]
En
mi poema
la
noche está llena de flotas misteriosas
voraces
sus velas
y
avaros
sus
timoneles dibujan curvas engañosas
que
hacen llorar a la tierra
y
mis pies ya están sangrando
sangraron
y aún sangrarán
bajo
la brecha del ancla
No
soy de las que agachan la cabeza
y
se visten de porcelana […]
[16]
Hoy, Haití parece disolverse en fumarolas espesas de
corrupción y violencia, pero mientras sus poetisas y poetas continúen haciendo poesía,
buscando en las palabras toda la gama de complejidades que alberga el ser humano,
los humos evanescentes no serán más que eso, el recuerdo de una época de oscuridad
y destrucción.
NOTAS
1. “Touri” ya había sido traducido
al español como “Turista” por Mónica Mansour, esta versión fue publicada en Identidades.
Poesía negra de América, Antología, prólogo, introducción y selección de Mónica
Mansour, La Habana, Editorial Arte y Liter atura, 2011. [1976], p. 409 y reproducida
la misma versión en Ayti chéri. Poésie haïtienne (18002015). Poesía haitiana (1800-2015),
edición al cuidado de Yasmina Tippenhauer, La Habana, Casa de las Américas, 2018,
pp. 283 y 285. “Men jan te pase”, traducido también por Mónica Mansour como “Así
ocurrió”, está publicado en Identidades, op. cit, pp. 411413.
2. “Black soul” de Jean Fernand
Brierre, un frag mento fue traducido por Jorge Alberto Manrique y publicado en Identidades.
3. Me parece más adecuado traducir
L’Indigènisme por Lo Autóctono y llamar a este movimiento, Movimiento de lo Autóctono
en lugar de Indigenismo. Tal como lo explico en el libro Margarita Aurora Var gas
Canales, Palabra y fusil en el anticolonialismo caribeño de expresión francesa,
México, CIALCUN AM, 2021, p. 75: “el sustantivo indigenismo resulta confuso en el
español de América Latina, ya que el término indígena remite inmediatamente, aunque
de manera errónea, a los indios que ha bitan en América y a toda una corriente cultural,
académica y artística, el indigenismo, que buscó, precisamente, valorar las culturas
de estos pueblos, sobre todo en México y Perú (19301940). Para evitar esta posible
confusión, considero más acertado traducir L’Indigénisme como el Movimiento de lo
Autóctono, entendido como lo auténtico de la cultura haitiana.”
La Revue Indigène (19271928)
fue el medio de comunicación del Movimiento de lo Autóctono, la revista fue fundada
por el poeta Carl Brouard y en ella publicaron los poetas Émile Roumer, Antonio
Vieux, Philippe Thoby Marcelin, Daniel Heurtelou y Jacques Roumain, entre otros,
en cambio, la revista Les Griots (1938-1940),
aunque fue fundada también por Carl Brouard y por el poeta Magloire Saint-Aude,
contó entre sus cofundadores a Lorimer Denis y al Dr. François Duvalier. A diferencia
de La Revue Indigène, que tenía una mirada
más cosmopolita ya que en ella se publicaron a poetas europeos y latinoamericanos,
Les Griots buscaba: “cantar Haití”, “chanter
le pays haïtien”. Traducción propia, a partir de aquí todas las traducciones del
francés son de mi autoría. Véase
Les Griots, n° 1, Vol. 1, juilletaoûtseptembre
1938, Déclaration, s/n.p.
4. El poeta haitiano, residente
en Montreal, Rodney Saint-Éloi se refiere a Magloire Saint-Aude como el poeta alejado
de la política, consagrado por entero a la creación poética. Véase MagloireSaintAude, Anthologie secrète,
edition coordonnée par Rodney SaintÉloi, Montréal, Mémoire d´éncrier, 2012, pp.
78. Magloire Saint-Aude a diferencia
de otros poetas, no se exilió durante la dictadura de François Duvalier, pero tampoco
colaboró con ella. Jacques Roumain le reprochó su falta de compromiso político:
“El [Roumain] reprocha al poeta surrealista Magloire Saint-Aude el rechazar el compromiso
político para refugiarse, como Mallarmé, en la torre de marfil del esteticismo.”
5. Yves Chemla et Yasmina Tippenhauer,
“Brève his toire de la poésie haïtienne de 1804 à nos jours”, en Ayti chéri, op.
cit, pp. 36121.
6. Adán Negro. Poetas negros
de lengua francesa, prólogo, selección y traducción de Agusti Bartra, México, Ediciones
ChacMool, 1964, p. 16.
7. Kamoken es el término que el gobierno duvalierista usaba para designar
a sus opositores, el término se popularizó, sobre todo, en la década de 1960, cuando
tuvieron lugar los intentos de combatir a la dictadura del Dr. François Duvalier
a través de desembarcos en territorio haitiano, es decir, de in filtrar combatientes,
la mayoría haitianos, que pu dieran enfrentarse militarmente al Ejército haitiano,
sostén del gobierno de Duvalier y así, intentar derrocarlo. Jacques Stephen Alexis
participó en uno de los primeros desembarcos, pero no fue el único, otro, brutalmente
reprimido, fue el realizado por trece jóvenes haitianos de Jérémie, en agosto de
1964. Ellos desembarcaron en Petite Rivière de Dame Marie el 6 de agosto de ese
año, entre ellos se encontraban Louis Drouin Jr (Milou) y Marcel Numa. La expedición fracasó y fueron asesinadas,
en total, 27 personas. Este episodio se conoce como “Les Vêpres Jérémiens” “Las
Vísperas de Jérémie”, véase Chassagne, Albert Dr, “Haïti: Bain de sang”, en En grandissant
sous Duvalier, L’agonie d’un État-Nation, sous la direction de Frantz Antoine Leconte,
Figeac, France, L’Harmattan, 1999, Collection marrons du savoir.
8. Anthony Phelps había conocido
a varios poetas jóvenes haitianos que participaban en la Asociación Samba y junto
con los poetas: Davertige, Serge Lagagneur, Roland Morisseau, René Philoctète y
Auguste Thénor crearon el grupo Haïti Littéraire, quienes participaban en él se
manifestaron en contra del uso que el gobierno de François Duvalier hacía del Movimiento
de lo Autóctono, de acuerdo con Mónica Mansour: “Este grupo intentó buscar un equilibrio
entre la denuncia y la experimentación en la poesía.” Identidades.
10. En Castro, Ramírez, Luis
Carlos, “La traducción literaria en el Gran Caribe”, reseña del libro Frankétienne
de antología, Frankétienne. Juan Duch esneWinter (Prólogo), Rodney Saint-Éloi (prefacio
a la versión en francés), Gertrude Martin Laprade y Mónica María del Valle (Traductoras),
Lasirén Editora, Bogotá, 2016, publicada en Mutatis Mutandi, N°1, Vol. 10, 2017.
Consultado en https://dialnet.unirioja.es, fecha de consulta 13 de marzo de 2024.
11. “Brève histoire de la poésie
haïtienne”.
12. Franketienne, “Amores delicias
y órganos”, publicado en Espiral (2008), traducido al español por Ghaston Saint-Fleur
y Basilio Belliard, publicado en Palabras de una isla/Paroles d’une île, selección
y traducción de Gahston Saint-Fleur y Basilio Bel liard, Santo Domingo, República
Dominicana, Ediciones de Cultura, 2012.
13. Syto Cavé, además fue miembro
fundador de los “ Ateliers des Arts et Spectacles” en Haití y en 1990 fundó la compañía
teatral Vigie. También creó la revista Chemins
Critiques, una de las publicaciones político-literarias antiduvalieristas más
importantes. Véase Identidades.
14. Por ejemplo, la novela Lyonel
Trouillot, El bello amor humano, traducción
del francés de Elena García-Aranda, Madrid, Ediciones Siruela, 2013.
15. En este compendio de poesía
el título del poema “Il n’y a plus de poème”, fue traducido en plural como “Ya no
hay más poemas”, en la traducción de Yasmina Tippenhauer, publicada en Ayti chéri, el título fue traducido en singular.
El fragmento aquí reproducido corresponde a la versión de Tippenhauer.
16. Traducción de Yasmina Tippenhauer,
publicada en Ayti chéri.
MARGARITA AURORA VARGAS CANALES (México, 1965). Traductora, investigadora y académica mexicana. Licenciada en Relaciones Internacionales por la Escuela Nacional de Estudios Profesionales enep Acatlán (unam). Maestra y Doctora en Estudios Latinoamericanos por el Posgrado en Estudios Latinoamericanos (unam). Traductora de francés a español por el Instituto Francés de América Latina ifal e Investigadora Titular A en el Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe cialc (unam). Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores sni nivel i. Sus líneas de investigación son la Historia política y social del Siglo xx del Caribe insular, de Martinica y Guadalupe, así como los movimientos culturales y políticos en el Caribe francófono. Ha colaborado con artículos para revistas como Archipiélago y Cuadernos Americanos. Del 2014 a 2016, se desempeñó como Vicepresidenta de la Asociación Mexicana de Estudios del Caribe amec.
NELLY SANCHEZ (França, 1974). Doutora em Literatura Francesa, Francófona e Comparada, especialista em literatura francesa feminina, particularmente nas obras de autoras da Belle Époque. Editora crítica de títulos como L’Ange et les pervers, de Lucie Delarue-Mardrus, Recueil de recettes des Belles Perdrix e coletâneas de obras epistolares. Nos últimos quinze anos, também trabalhou como artista de colagem e artista visual. Artista autodidata, suas obras são uma extensão de sua pesquisa acadêmica, questionando estereótipos de gênero, particularmente aqueles relacionados à feminilidade, revelando um universo feminino, surreal, estranho e, por vezes, bem-humorado. Assim como Frida Kahlo e Leonora Carrington, Nelly Sanchez brinca com os símbolos da representação feminina, utilizando imagens recortadas de revistas de moda feminina. O crédito de sua foto que publicamos é de Elizabeth Herman. Nelly é a artista convidada da presente edição de Agulha Revista de Cultura.
Agulha Revista de Cultura
CODINOME ABRAXAS # 10 – BLANCO MÓVIL (MÉXICO)
Artista convidada: Nelly Sanchez (França, 1974)
Editores:
Floriano Martins | floriano.agulha@gmail.com
Elys Regina Zils | elysre@gmail.com
ARC Edições © 2026
∞ contatos
https://www.instagram.com/agulharevistadecultura/
http://arcagulharevistadecultura.blogspot.com/
FLORIANO MARTINS | floriano.agulha@gmail.com
ELYS REGINA ZILS | elysre@gmail.com










Nenhum comentário:
Postar um comentário