A la manera
de un pájaro en vuelo, el autor utiliza las corrientes ascendentes para tomar
altura y así poder tener una perspectiva desde donde logra ver el detalle de la
ciudad y sus rincones. Las metáforas, las imágenes y los giros del lenguaje que
usa son el resultado de un diagrama trabajado con cuidado y atención.
El observar
desde arriba, desde una cumbre, en el caso de Vadik Barrón, no es ponerse en
una situación de superioridad o verticalidad jerárquica respecto al fluir de su
propia escritura, sino, un recurso para ampliar su campo de visión. Esto se
nota al leer los poemas y descubrir la amplitud de su panorámica.
Con este
libro el autor retoma, como es habitual en los artistas, los motivos y
procedimientos de una mirada poética que anticipa en Urdimbre, su
libro anterior.
Esto no
quiere decir que se repita una misma atmósfera poética, sino más bien, que
despliega sus observaciones, su mirada inquisidora y atenta para trabajar a
partir de su forma particular. Veo el vínculo entre Urdimbre y Vuelo
del pájaro que escribe principalmente en los poemas cortos e independientes
y en la capacidad de Vadik Barrón de dar unidad al contenido del texto entero
no en virtud de un solo tema sino más bien (más difícil y complicado para mi),
en virtud de una manera de enunciar y de dejar abiertos los finales que
anticipan otros posibles libros, otras posibles canciones.
Navegar con
comodidad entre la palabra y la nota, entre el pentagrama y la página cuadriculada.
Un
imperativo de esta poesía es el tránsito consciente por lugares cotidianos y
situaciones que se interrelacionan entre sí por la visión de Barrón que
reconstruye paisaje exterior y paisaje interior reforzando un tránsito de
sentido a través de territorios, estados y deseos.
Así, los
distintos caminos y niveles de la trama de poemas que constituyen Vuelo
del pájaro que escribe convergen en una obra que no es autorreferente,
aunque se presume que el pájaro al que alude el título es el escritor y en la
que la fuerza de “lo abierto” predice un trabajo coherente y desarrollado en el
tiempo de su escritura.
MARCIA MOGRO (Bolivia, 1956) es poeta y académica (La Paz, 1956). Reside en Santiago de Chile desde 1985. Estudió literatura en la UMSA. Colabora en publicaciones de Bolivia y Chile. Ha publicado Semiramis, 16MG (1988), De la cruz a la fecha (1998), Los Jardines colgantes (2004), Lacrimosa (2005), excavaciones (2009), Restos de un cielo, partes vestigios fragmentos rastros (2011), exposición de alto riesgo (2014) y De los estados, su ánimo (2018).
PATRICK LEPETIT (França, 1953). Poeta, ensaísta, colagista e pesquisador ligado à rede acadêmica internacional Mélusine. Com forte atuação no Surrealismo contemporâneo, sua produção intelectual e artística investiga as correntes subterrâneas do movimento, mapeando os pontos de contato entre a criação estética, os mitos tradicionais, o hermetismo e as tradições esotéricas. É autor de diversas coletâneas de poesia (como Rouge solaire e Beauté du funambule) e de ensaios fundamentais, entre os quais Le Surréalisme. Parcours souterrain — obra laureada pelo Institut Maçonnique de France —, Surrealism and Operative Alchemy e La tête d’Ogmius. Surréalisme et mythes celtiques. Na vertente plástica, expande esse mesmo lirismo hermético para o campo das colagens e composições oníricas, projetando imagens ocultas do horizonte de nosso tempo. É o artista convidado da presente edição de Agulha Revista de Cultura.
Agulha Revista de Cultura
Número 266 | setembro de 2026
Artista convidado: Patrick Lepetit (França, 1953)
Editores:
Floriano Martins | floriano.agulha@gmail.com
Elys Regina Zils | elysre@gmail.com
ARC Edições © 2026
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